Son muchos los aspectos que entran en juego cuando se habla de imagen o marca personal. En primer lugar nos fijamos en la parte externa pero no sólo lo que se ve cuenta, también lo que no se ve, y es ahí donde los valores personales nos ayudarán a proyectar una mejor imagen porque internamente nos sentiremos bien y en armonía.

La imagen que otras personas reciben de nosotros viene dada por muchos aspectos, y lógicamente el primero, es nuestro aspecto exterior.Cuidar el vestuario y la higiene personal es muy importante, pero una vez salvadas las presentaciones, entran en acción otros elementos como: la comunicación verbal y cómo habla nuestro cuerpo por sí mismo, nuestra educación, cómo nos comportamos, la seguridad que tenemos a la hora de presentar el tema que llevamos a esa reunión o encuentro, al final, lo que estamos transmitiendo es somos y sentimos.

Cuidar nuestra imagen personal hará que seamos personas más seguras y que tengamos mucha más confianza cuando nos relacionemos con otras personas, y un tema importante a potenciar son las cualidades personales, lo que somos en realidad, en nuestro trato social.

Algunas de ellas las tenemos ya muy desarrolladas e integradas porque en nuestro entorno social y familiar, nos han sido transmitidas, pero si en otras fallamos, sólo nos queda una cosa que hacer: trabajar para mejorar o integrar en nuestro comportamiento.

Piensa que cuanto estás en sintonía con tus valores personales te muestras al mundo como la persona que tú eres, brillas con una luz especial y además te harán sentir muy bien y en armonía.

En tu vida profesional, también en la personal, hay valores muy importantes que te harán destacar en tus relaciones como: la cortesía, la educación la serenidad, el saber escuchar, la discreción, la sencillez, el respeto, la puntualidad, la amabilidad, o la cordialidad, entre otros muchos valores.

Tanto si eres un profesional que desarrollas tu trabajo en una empresa, como si estás comenzando un negocio desde cero, apoyarte en tus valores personales te permitirá ser una persona más magnética en tus relaciones, proyectarás una mejor imagen, y lo más importante, te sentirás mucho mejor y más feliz.

¿Merece la pena dedicar un tiempo a reflexionar sobre nuestros valores? Espero que tu respuesta sea sí