Los sombreros están en vías de recuperar su antiguo esplendor, desde el consejo de los especialistas en dermatología sobre la importancia de cuidar nuestra piel del fotoenvejecimiento producido por la luz solar durante todo el año, estos son los complementos de moda ideales para cuidarse la piel con elegancia.

El tamaño del sombrero es un aspecto a tener en cuenta y será proporcional al cuerpo y al rostro de la persona.

Estas son unas reglas básicas para adaptar la forma del sombrero según la forma de la cara:

  • Cara redonda: los mejores serán los que atraigan la atención a la parte superior de la cabeza, como los que tienen la copa alta o algún adorno arriba. Las alas muy chicas y las copas anchas están contraindicadas, lo mismo que los sombreros con forma general redondeada, especialmente en la copa. La parte de adelante debe de colocarse un poco más baja y los lados no muy altos.
  • Cara alargada: conviene una copa angosta y los bordes apuntados hacia arriba un poco más de lo normal. No uses sombreros de copa alta, porque destacarán el largo de tu rostro.
  • Cara cuadrada: los sombreros con alas y copa de mediano tamaño y redondeadas ayudarán a disimular las formas de tu rostro. puedes usarlos en ángulo o de alas desiguales, y siempre con líneas suaves, nunca rectas.
  • Cara pequeña: usa un sombrero de tamaño pequeño. No los que tienen alas grandes que destacarán aún más la pequeñez de la cabeza.

¿Tienes algún otro consejo interesante, que puedas aportarnos?