Venimos observando un gran aumento, en el numero de consultas entre  nuestros lectores mas jóvenes.

Chicos  que se enfrentan al mundo laboral, con la exigencia por parte de las empresas, de que cuiden al máximo su forma de vestir. Tarea que en principio, no deberia de ser complicada, pero que genera una preocupación extra, sobre todo por algunos detalles.

El estilo personal, la forma de vestir de los mas jóvenes y no perder su identidad, son solo algunas de las consecuencias, de esa incorporación a puestos de trabajo, donde tienen que comenzar a demostrar todo.

Entre dos curriculum exactamente iguales, entre dos capacidades exactamente iguales, la elegancia y una imagen profesional, pueden ser un importante desencadenante para un buen ascenso.

No es lo mismo vestir con cierta  elegancia en ocasiones puntuales, que convertirlo en una rutina diaria, sin perder parte de su personalidad.

Aquí van cinco consejos, que estamos seguros, te harán tomar una perspectiva distinta, si te encuentras ante esta situación:

  1. Viste tu ropa de trabajo con orgullo y estilo, cuando llega el momento de ingresar en el mundo del trabajo, si eres muy joven aprovecha al máximo  la elegancia que te aporta  un traje y una corbata. No caigas en  la absurda rebeldía,  dejando permanentemente abierto el botón superior de la camisa o llevando el nudo de la corbata, como un autentico “churro”. Aprender a sacar partido de tu elegancia.
  2. Ajusta perfectamente la  medida en los bajos de tus pantalones y mangas, no arrastres los pantalones por el suelo, pues en poco tiempo los tendrás literalmente destrozados, no los uses arrugados sobre los zapatos. Vigila que el largo de las mangas de las americanas, sea el correcto. Si descuidas estos detalles, por insignificantes que te parezcan, no le harás ningún favor a tu imagen profesional.
  3. Compra algunas corbatas de distintos colores, puedes limitarte a tener 5 o 6 en colores sólidos, básicas y una con rayas, que te permitirán aportar distintos toques de color según la ocasión y tu estado de ánimo.
  4. Compra un buen par de zapatos, no lleves tu traje con zapatillas,  zapatos deportivos o mocasines.  Puedes agregar tu toque de estilo, en el color de tus calcetines. Recuerda llevarlos siempre impecablemente limpios y perfectos.
  5. Recuerda que estás trabajando, no asistiendo a un evento deportivo. Ademas de tu capacidad intelectual, tus cualidades individuales, tu impronta como ser humano y tus objetivos personales, aprende a usar una herramienta muy poderosa para tu vida, la elegancia. “No solo tienes que serlo, sino parecerlo” , si realmente quieres ser un gran profesional,  tu imagen debe ser profesional.

¿Podemos ayudarte, resolviendo alguna duda sobre este tema?