Hay muchas razones para querer terminar rápidamente una conversación, aún cuando nos haya costado un gran esfuerzo iniciarla.

Al tratar de comenzar una conversación nos arriesgamos al rechazo. Cuando necesitamos terminarla, nos arriesgamos a ser nosotros los que apliquemos exactamente lo mismo.

En ocasiones suele existir la posibilidad de que la persona,  no resulte lo que esperábamos o que realmente sea un verdadero «pelma», de todos modos debemos cuidarnos de no herir sus sentimientos.

Por este motivo te ayudamos con un método de 5  pasos, para que no corras el riesgo de parecer descortés, grosero o indiferente:

  1. Muévete un poco: de esta forma estás manifestando, que te sientes un poco incómodo, darás indicios a través del lenguaje corporal, que indican veladamente que necesitas salir de la charla.
  2. Toma el control de la conversación: relata una anécdota relativa al tema, que te permita hacer la transición en forma amable hacia la despedida. También puedes recordar algo que hayan tratado, que demostrará que el diálogo te resultó interesante.
  3. Cierra la conversación físicamente: con un apretón de manos, un abrazo o intercambiando tarjetas de negocios, incorporarás un momento de formalidad, que terminará la conversación y te permitirá percibir el nivel de interés potencial que has despertado.
  4. Utiliza la Tecnología no ha existido nunca mejor excusa, tener que contestar una llamada de móvil inexistente. Por ese motivo lleva siempre tu teléfono en silencio, además de ser más elegante, siempre te librará, en situaciones complicadas.
  5. Desaparece: aunque sea ve al baño y no vuelvas al mismo sector. El riesgo es que tu interlocutor se sienta rechazado o peor aún insultado. En encuentros íntimos o pequeñas reuniones puede resultarte tremendamente incómodo.

Sería realmente genial, que esos trucos que tú tienes para terminar conversaciones de una forma correcta, los compartieras con nosotros. ¿Compartes con nosotros alguno, realmente eficaz?