Recientemente,  la edición digital de la revista “British Medical Journal”, ha publicado un estudio realizado por Nathan Grills,  experto en salud pública de la Universidad de Monash (Australia), sobre una investigación realizada sobre la elegancia de la imagen de Papá Noel y los valores que transmite.

El estudio, realizado con la información obtenida a través de internet y haciendo una revisión de todo lo publicado en webs y blogs, se ha basado en evaluar el posible impacto negativo del personaje que simboliza la Navidad y su impacto sobre la salud pública.

En su opinión, la actual imagen de Papá Noel, promueve la obesidad, conducir bajo los efectos del alcohol, el exceso de velocidad y un estilo de vida poco o nada saludable. Aunque en la actualidad a Papá Noel se le ha prohibido fumar, aún quedan imágenes en las que se le ve disfrutando de una pipa aún en publicaciones y tarjetas de felicitación navideñas.

Además, según el artículo, Santa Claus, puede propagar enfermedades infecciosas, si estornuda o tose, teniendo niños sentados en su regazo, transmitiendo la “gripe A” como presente navideño (esa que ya se nos ha olvidado y que tan preocupados y tanta alarma generó el año pasado).

La conclusión de este estudio indica que, Papá Noel debería compartir aperitivos de zanahorias y apio, en vez de tomar alcohol y muchos dulces, y cambiar su trineo tirado por renos, por una bicicleta.

Sinceramente, siempre pensé que la imagen que Papá Noel transmite es de un señor bonachón, alegre, algo goloso, pero nunca me había planteado lo que comenta este estudio. ¿Te imaginas que ahora, viéramos a Papa Noel con una mascarilla en la boca y montado en bicicleta, y no como siempre le hemos visto, luciendo una hermosa sonrisa y su tradicional trineo tirado por los entrañables renos?