En situaciones complicadas, cuando las cosas no van bien o no funcionan de la forma que nosotros deseamos en nuestra vida, en nuestro trabajo, en nuestra empresa, es necesario empezar a realizar cambios. Esto comienza por actuar de forma diferente para obtener otros resultados que difieran de los que estamos consiguiendo  y así volver a encauzar nuestra vida hacia lo que queremos.

Es habitual que en periodos de incertidumbre, como sucede en la actualidad, nos resistamos a cambiar pensando que, muy pronto, todo volverá a ser como antes.

La realidad es que esta espera paciente a que todo cambie sin hacer nada, no conduce a nada positivo, sino a todo lo contrario: inmovilizarnos, frustrarnos y decepcionarnos.

Ante esta situación podemos tomar dos opciones:

  • Una, quedarnos dónde estamos y esperar a que vengan tiempos mejores
  • La otra, empezar a caminar para avanzar

Si eres de los que han decidido avanzar, probablemente, no vas a encontrar un camino fácil, pero lo que sí te garantizo es que, con la acción muchas cosas empezarán a cambiar en tu vida.

Unas serán positivas y otras no tanto, pero estarás en el camino de afrontar nuevos retos, de mostrar a los demás lo bueno que eres y haces.

En este proceso de cambio, quizás te surjan dudas de por dónde comenzar. Lo mejor es que te hagas un auto análisis para conocer todos tus puntos débiles y fuertes. Así conocerás dónde están tus fortalezas y los temas que tendrás que reforzar.

Dos pasos fundamentales que deberás dar son:

¿Qué quiero hacer con mi vida, con mis proyectos, mi empresa, …?

Esta es la primera pregunta que debes hacerte. Lo habrás escuchado más de una vez: Si no sabes a dónde quieres ir, no sabrás cuál es el camino que debes seguir para alcanzar tu meta.

Reflexionar sobre este tema suele revolucionar nuestro ser, ya que nos hace pensar, y muchos, nos resistimos a hacerlo. Algunas veces por pereza, otras por miedo a averiguar algo que nos hemos estado ocultando durante tiempo, y en la mayoría de los casos, por el temor a no saber qué es lo que queremos hacer con nuestras vidas.

Cuando hacemos todo lo posible para vencer estas resistencias, descubrimos, que a partir de ahí, todo es mucho más sencillo de lo que pensamos y los avances suelen ser espectaculares, porque hemos empezado a escucharnos y a dialogar con nosotros mismo. De esta forma empezamos a descubrir lo queremos para nosotros, y a partir de ese momento, podremos empezar a comprometernos con nuestros retos y seguir al siguiente paso.

Trabajar la voluntad, la constancia y el esfuerzo

Puedes desear muchas cosas, aunque sin estas tres cualidades, no podrás seguir avanzando. La voluntad te dará el ánimo y la resolución de querer hacer lo que tienes que hacer. La constancia te imprimirá la firmeza para conseguir tus propósitos, y por último, el tesón te afianzará en la decisión tomada para perseverar y no abandonar. Al final tendrás días brillantes que te ayudarán a enfocarte mucho más en lo que quieres.

Reflexiona sobre esta frase de Robert Schuller, creo que ilustra algunos de miedos para ponernos en marcha: “¿Qué intentarías hacer si tuvieras la seguridad de que no ibas a fracasar?”

Conseguir nuevos retos no es tarea fácil pero sí alcanzable, sólo tienes que tomar la decisión de querer lograrlo. Como acertadamente dijo Albert Einstein: “Algo sólo es imposible hasta que alguien lo duda y acaba probando lo contrario”.

Autora: Lola García, Empresaria y Directora de la Escuela de Profesionales, Expertos y Autores