“BENVENUTI AL CONCERTO”

PROTOCOLO DE ASISTENCIA A UN CONCIERTO FORMAL

por | ago 29, 2017 | Comunicación, Curiosidades y Anécdotas, Imagen Personal, Marca personal, protocolo | 0 Comentarios

Que haya llegado el final nuestro tiempo de estío, no significa que dejemos de lado los eventos. De hecho, todo lo contrario, los inicios de temporada, siempre vienen repletos de nuevas presentaciones, actos sociales, institucionales y un largo etcétera en función de nuestros compromisos. Pero como hablar de trabajo todavía se nos hace un poco cuesta arriba… Quiero dedicar este post para iniciar la temporada con unos acontecimientos de ocio que a ninguno, independientemente de sus gustos musicales, deja indiferente. Y es que ahora, en nuestras semanas volverán los idílicos Viernes, los magníficos Sábados y los placenteros Domingos. En los que únicamente pensaremos en descansar, relajarnos y divertirnos minimamente para hacer de nuevo frente a nuestra rutina. Y, ¿Qué mejor que un concierto de música para liberar tensiones, estrés y enriquecer el alma?

Tras la temporada de verano, los auditorios, las salas de concierto y los teatros volverán a ser un refugio para los gustosos de este arte. Precisamente por eso, he pensado que no nos vendría nada mal repasar algunas normas de protocolo que son importantes para tener en cuenta si decidimos asistir alguno de ellos.

Como en cualquier circunstancia, el protocolo a seguir, tiende a ser diferente según el lugar, el tipo de concierto o representación y la hora del evento. Pero como en actos distendidos seguramente ya nos movemos con bastante soltura, nos pondremos en situación de acudir a un concierto formal. Que si me permitís la sugerencia, marida muy bien con una cena, un buen vino y, sobre todo, la mejor compañía.

La asistencia a un concierto formal, debe entenderse que difiere bastante de cualquier otro tipo acto. Su protocolos, son mucho más rígidos, y esto se debe precisamente al origen de los mismos. Los conciertos de música eran por excelencia una de las actividades culturales y de ocio más representativas en la alta burguesía. Es de entender, por ello, que las personalidades que se permitían el lujo de acudir a estos conciertos lo hacían de modo ostentoso y con un alto grado de sofisticación. Sin embargo, como todo lo que perdura en el tiempo, sufre evoluciones. Por suerte, a día de hoy cualquiera puede permitirse su asistencia a ellos y, aunque más relajados, los códigos de asistencia siguen siendo por ende el sello que certifica la calidad de los mismos.

PROTOCOLO EN CONCIERTOS FORMALES

1)      Puntualidad. Un concierto es un acto programado que no debe interrumpirse. Generalmente en los auditorios o en los teatros en los que tienen lugar, no se permite la entrada de cualquier espectador que haya llegado cuando este se ha iniciado. En tal caso, se debe esperar a que se realice una pausa para ocupar la localidad correspondiente.

2)      Antes de entrar a la sala, suele haber un hall o entrada donde los invitados recogen el programa y entablan conversación. Es importante que no se ajuste ese periodo de tiempo al inicio del acto. Lo correcto para evitar masificación en la sala, a la hora de encontrar la localidad en el patio de butacas, es entrar un cuarto de hora antes aproximadamente.

3)      Una vez  en la localidad, se pueden mantener conversaciones con los invitados colindantes sólo hasta el momento en el que se apaguen o atenúen las luces de la sala. Significará que el concierto está a punto de comenzar. Durante el mismo, se debe mantener silencio de forma ininterrumpida.

4)      Evitar ruidos. Además de mantener absoluto silencio, es importante, eliminar cualquier otro vicio que genere sonidos incómodos. Agitar o remover el programa en la mano, mascar chicle, ingerir alimentos, desenvolver y comer caramelos durante el acto…

5)      No abandonar el asiento. A no ser que sea una circunstancia de vital importancia, siempre se debe permanecer en la localidad. Levantarse en mitad del concierto genera incomodidad no sólo a los asistentes sino también a los músicos. Se considera una falta de respeto más que una mera distracción.

6)      Condiciones adversas. Es de naturaleza sufrir un ataque de tos o de estornudos. En este caso, para no interrumpir con el ruido persistente el desarrollo del concierto, es preferible abandonar la sala para ir al hall o al baño y tomar un caramelo, un vaso de agua… para calmar el efecto irritativo.

7)      Aplausos. No debe aplaudir entre movimientos. Únicamente deberá hacerse cuando finalice cada una de las piezas musicales que sean interpretadas.

8)      Abandonar el patio de butacas. Para la correcta organización de la salida, es preciso que los primeros en abandonar sus localidades sean aquellos asistentes que ocupaban lugares más cercanos a los extremos.

9)      A la salida del auditorio, nuevamente no se debe pasar mucho tiempo en el hall para no entorpecer la salida de asistentes.

10)   Finalmente, abandonar el teatro o auditorio en silencio y de forma ordenada.

VESTIR PARA UN CONCIERTO FORMAL

¿Etiqueta o Media etiqueta?

En primer lugar, me permito recordar a qué nos referimos con cada uno de estos conceptos. Cuando hablamos de “Etiqueta”, nos referimos a la vestimenta más formal y elegante. En el caso del hombre y ajustándonos al marco actual, estaríamos hablando del Smoking. Mientras que en la mujer cabría esperar un vestido largo y sobrio. Por otro lado, la “Media Etiqueta” se entendería como portar traje y corbata. En el caso de las mujeres, se podría optar por un vestido corto con una tonalidad más viva.

¿Cómo asistir a un concierto?

En España, por lo general los conciertos de música tienen lugar de las seis de la tarde en adelante, es decir, al anochecer. Por ello, asistir de media etiqueta sería lo más aceptado para eventos diurnos y el Smoking o traje negro, para conciertos nocturnos.

 

No me despido sin darte la “Bienvenida Post-vacacional” y desearte una Feliz Semana. ¡Nos leemos!