Tal y como venimos presentando el uso del sombrero comienza a generalizarse y cada vez son más los que se animan a lucirlo.

Para acertar de pleno en la elección de un sombrero considera la ocasión en la que lo usarás, de esta forma tendrás en mente, el material de fabricación, que puede ser fieltro, lana, piel, cuero o paja, su tamaño.

Una de las claves reside en probarlo y mirar la imagen que nos devuelve el espejo para comprobar, como  queda en relación a la altura y a la silueta.

  • Si eres bajo: un sombrero de copa mediana y  alas pequeñas te ayudará a parecer más alto. Nunca escojas uno demasiado grande, cuyas alas sean tan  anchas que estreche tus  hombros.
  • Si eres alto: puedes usar sombreros de alas anchas y caídas, con una copa más corta. No uses sombreros demasiado pequeños o estrechos, porque aumentarán la sensación de que eres grande.
  • Si eres robusto: tu sombrero debe tener la copa un poco alta, lo que ayudará a estilizarte y alargar un poco mas tu figura. Los sombreros de copas anchas no te convienen.

Es importante que la base del sombrero se ajuste perfectamente en la cabeza.

Toma la medida de tu cabeza a la altura de las orejas con un metro y tendrás la talla exacta de tu sombrero.

Otra regla indica que el ala jamás debe sobresalir,  más que el ancho de tus hombros.

Investiga y selecciona el que mejor se adapte a tu gusto personal, estilo y características físicas.

Un sombrero no es un complemento estático, cuando lo tengas en tus manos comprobaras que puedes hacerle dobleces y modelarlo según  tus preferencias, pero ante todo disfruta de este elemento diferenciador, sal a lucirlo con actitud y sin vergüenza, a todos nos encanta, ver una chica o chico, señora o señor con sombrero.

¿Has probado ya, la sensación de pasear por la calle con sombrero?