Continuamos con nuestro intento de ayudarte a mejorar en tus relaciones y evitar ese sentimiento de temor a ser rechazados cuando nos acercamos a otras personas. La experiencia se logra al hacerlo muchas, muchas veces, y será más fácil si tienes un plan de acción predeterminado que te permita asegurarte la mejor recepción posible.

Si eres tímido y te cuesta, puedes aprenderlo y ponerlo en práctica con poco esfuerzo, aquí te pasamos algunos consejos:

  • Relaja tu lenguaje corporal para no resultar agresivo. Te conviene mantener el mentón derecho, y los brazos y las manos abiertos o detrás de tu espalda. Así no te verán nervioso o a la defensiva.
  • Haz contacto visual, cuando tu mirada se encuentra con otra, transmites que dejas ver tus intenciones de forma clara, a la vez de que tú también podrás percibir cómo te reciben.
  • Sonríe, lo hemos comentado muchas veces pero nos parece importante, es el paso más sencillo para aproximarse a alguien. Una sonrisa amistosa, sincera y serena te allanará el camino hacia la otra persona. Si es falsa, tus ojos te delatarán.
  • Abre la conversación con un saludo amistoso. Te ayudará a empezar a conversar y muéstrate cortés, evitará que te den una respuesta fría y abrupta. Es un detalle básico para acercarse a alguien que aún no conocemos bien.