La vida y duración de un traje para que conserve su prestancia y elegancia inicial depende de 3 factores principales:

1. La cantidad de trajes que poseas

Este es el factor que más afecta a la durabilidad. Si asumimos que debes vestir un traje cinco días a la semana y sólo tienes tres, dos de ellos serán usados 2 veces por semana, considerando que los rotes correctamente.

Además, si sólo uno de esos trajes es suficientemente liviano para ser usado en los días más calurosos del verano, terminarás usándolo diariamente durante dos meses, por lo menos. Esto puede significar que el traje estará gastado al final de un verano.

Lo ideal sería que alguien que viste traje a diario durante todo el año, tuviera por lo menos siete trajes: Uno pesado para el invierno, indicado para temperaturas bajas, cuatro de peso medio para toda estación, que serán usados la mayoría del tiempo, y dos trajes de verano que pueden ser rotados durante julio y agosto.

Si eres de los que vuelan a menudo a países calurosos por negocios, necesitarás más de dos trajes de verano.

Una forma de mejorar la durabilidad, sin comprar tantos trajes, es adquirir un par extra de pantalones. Generalmente, los pantalones tienden a gastarse antes que las chaquetas ya que éstas se suelen quitar para trabajar. Si los pantalones son rotados de la forma adecuada entonces el traje tardará más en gastarse.

Las telas más duraderas son las más pesadas, preferentemente, si son de cachemir. Si buscas un traje liviano, algo con el mohair, será adecuado ya que es más resistente que la lana.

2. Dónde y con qué frecuencia los limpies

Elije una tintorería adecuada y de confianza que cuide tus trajes. Cada vez que limpias un traje este, poco a poco, se va deteriorando.

3. Cómo Cuides Los Trajes

Próximamente hablaremos con más detalle de este apartado pero como anticipo, una vez te quites el traje cuélgalo correctamente.