Uno de los temas al que algunas personas le prestan poca atención es a la limpieza de sus zapatos. En un rápido recorrido visual, lo último que notarán las otras personas de tu elegancia son tus zapatos, por eso conviene llevarlos limpios y completar la imagen que deseas transmitir.

Hoy hemos preparado una serie de consejos que te conviene saber para ocuparte de su correcto mantenimiento y lustrado:

  • Ponte ropa cómoda, cubre el área con papeles de periódico y comienza por limpiar los zapatos con un trapo para quitar el polvo y la suciedad. Si tienen manchas puedes quitarlas con algún jabón limpiador de pieles, con poca agua, y déjalos secar bien antes de comenzar a lustrarlos.
  • Los fabricantes recomiendan el uso de acondicionadores para mantener la piel suave y humectada para prevenir que la piel se agriete.
  • Las cremas mantienen la piel más flexible, las ceras brillan más pero sellan los poros y hacen que se seque. Evita los lustres líquidos, brillan rápido pero secan y resquebrajan el cuero.
  • Aplica la crema con paños especiales, cepillos de crin de caballo, esponjas húmedas o cualquier calcetín viejo.
  • Si los zapatos tienen cordones es mejor quitarlos para llegar a la lengüeta con comodidad.
  • Comienza por el talón hacia la puntera por un lado y vuelve por el otro con movimientos circulares sin excederte con la cantidad de betún.
  • Déjalos secar y lústralos con un cepillo, paño o gamuza.

Unos buenos zapatos bien lustrados, son un complemento perfecto para transmitir y tener  una buena presencia.