La pérdida del cabello puede ser algo inevitable según avanza nuestra edad. Las causas son múltiples y a menudo genéticas. Puedes luchar contra la caída o manejarla con gracia y elegancia, que fundamentalmente procede de la confianza, pero también del corte de pelo. La solución más común, el rapado completo, no es siempre la más apropiada o que mejor nos siente.

Si tu pelo ha retrocedido unos 5 centímetros sobre tus sienes, te conviene un corte de unos 2,5 centímetros en toda la cabeza, llevando el largo hacia abajo en los costados y evitar el uso de productos que lo endurezcan. Tu pelo debe moverse.

Cuando el retroceso sobre tus sienes se encuentra en el centro y comienza a avanzar hacia atrás, la calva llama más la atención y el pelo de los costados se ve más abultado. Debes pedirle al estilista que corte gradualmente desde los puntos más delgados para lograr una transición suave.

Si el caso es bastante parejo, sin retroceso evidente, pero desde ciertos ángulos y con determinada luz se ve a través, se puede afeitarlo todo o hacer capas y cortarlo hacia delante, nunca peinarlo hacia atrás, ni hacia un costado.

Si te enfrentas a un pequeño adelgazamiento en la corona de tu cabeza, puedes dejarlo todo de 2,5 centímetros de largo y un poco más largo alrededor del punto calvo, si tienes rizos, cubrirán la diferencia.

Si sólo conservas un anillo de cabello alrededor de tu calva, te verás mejor asumiendo tu calvicie con seguridad y afeitándote la cabeza. Sólo lleva unos minutos y no es necesario hacerlo todos los días, dos a tres veces por semana es suficiente.