Hoy queremos darte una serie de consejos para que te resulte más fácil comprar prendas de punto de buena calidad y  asegurar la duración de su prestancia y elegancia inicial por un período prudencial.

La calidad de sus materias primas determinará  su suavidad y durabilidad, con independencia de si es lana, algodón o fibras artificiales. La estructura del tejido, de puntos más redondos que alargados, nos garantizará que no encogerá con los lavados.

La prenda debe estar cortada en la dirección del hilo para que las costuras no se retuerzan al lavarla, y las costuras laterales deben caer bajo la sisa.

tejido-de-punto1Por lo general y explicado de una forma muy básica, el punto no es más que un trenzado de hilos con el que se construye un tejido. Esta forma de estructura tiene un problema fundamental, un deficiente cosido o lavado, hace que la prenda se estire y se deforme.

Detalles importantes que tenemos que vigilar son las costuras de los hombros y costados, así como el interior de las mangas. Las costuras bien terminadas están reforzadas con puntadas dobles o con cintas del mismo tejido o incluso con unas cintas especiales denominadas “pasamanes”,  que están diseñadas para evitar que las zonas de costuras que están cortadas al bies, caso de  hombros y mangas, se estiren. Además son perfectas para mantener el diseño original de la prenda,  porque quedan planas y tienen cierta elasticidad para una mayor comodidad en su uso.

Otra cuestión a vigilar es que no existan puntos ni hilos sueltos en ningún borde.

Hace años que muchas de estas prendas están fabricadas con tejidos circulares o continuos, sin costuras, de esta forma se obtienen prendas que se adaptan mejor al cuerpo, como sucede en los cuellos de cisne.

Conviene también fijarse cómo están cosidos los bolsillos, cuellos, cremalleras y la calidad de los ojales que deben estar bien reforzados para no deformarse con el uso.

Para su cuidado, debemos evitar los roces con carteras, cinturones u otras prendas que pueden producir pelusas, bolitas y enganches.