Complementos con estilo

Las Armas del Caballero del siglo XXI

por | nov 13, 2017 | Business, Complementos, Estilos Muy Personales, Hombres con Estilo, Imagen Personal, Marca personal | 0 Comentarios

Para comprender la importancia de utilizar ciertos complementos o accesorios distintivos, primero hay que entender cuál es la motivación que te ha llevado a escogerlos. Los detalles se caracterizan por ser sutiles pero al mismo tiempo ofrecer la característica de mayor distinción en tu personalidad. Representan, en un pequeño visionado, la clase, el refinamiento y el buen gusto.

Es cierto, que el uso de los complementos adicionales a la vestimenta formal han ido decayendo a medida que los códigos de vestimenta se han ido relajando. Sin embargo, el caballero del siglo XXI todavía tiene grandes armas con las que batallar en su jornada profesional.

LAS ARMAS DEL CABALLERO CONTEMPORÁNEO

  • Agenda

Soy plenamente consciente que los Smartphones están sumamente preparados para asumir las funciones de cronograma semanal pero personalmente, no me acostumbro… Y no es por que sea precisamente mayor o no haya crecido en la era de la tecnología, sino porque no me resulta ni práctico ni táctico. Está genial poder recibir los emails directamente y poder incluir todos los avisos que sean necesarios para no olvidarte de una cita. Pero un caballero creativo necesita papel. Lienzo en blanco dónde no tan sólo anotar fechas, compromisos, reuniones… Sino un lugar dónde recoger ideas, plantear cuestiones, redactar anotaciones y tachar hasta encontrar el punto esencial. En definitiva un lugar dónde poder generar esquematizaciones y planificar proyectos, pero sobretodo un accesorio que permita visionar todo eso en una sola página con un sólo golpe de vista. Y a mi eso el smartphone no me ofrece. Por eso te animo a que apuestes por las agendas analógicas y ya que estamos, que ella hable de ti cada vez que la saques de tu portafolios.

  • Estilográfica

No es complejo adivinar que caballero que lleva agenda en mano precisará de un arma que diga: “Aquí dejó su seña Sir Lancelot”. El boli BIC es de la familia, te has criado con él y te ha dado los mejores apuntes y resultados durante tu etapa académica. Pero no me gusta pensar que el profesional de ahora continua escribiendo como el niño de ayer. Por ello, usa estilográfica. No tan sólo por satisfacer el placer a tus sentidos, sino también por su funcionalidad y su carácter distintivo y personal.

  • Portafolios

 

 

No me detendré demasiado en este apartado. Es casi uno de los mandamientos que debes cumplir como Gentlemen del siglo XXI. Las mochilas son cómodas y necesarias si tienes que ir cargado hasta arriba de cosas pero el portafolios o maletín habla de tu profesionalidad.

 

 

 

 

  • Reloj

Los relojes son por definición el complemento más arraigado al hombre y con más tradición en nuestra historia. Habremos dejado de utilizar a diario, los pañuelos, los gemelos, las corbatas, los tirantes, etc. Pero nunca dejaremos de utilizar los relojes. De hecho es el único elemento que más tiempo pasa en contacto con nosotros. Por este motivo, hay que seleccionarlo con mimo y con mucho criterio. Si eres español, sabes que gran parte de la población masculina se puede dividir en dos tipos de hombres. Hombres de Lotus y hombres de Viceroy. Yo soy de los primeros, ¿Y tú?

  • Paraguas

“No todos los días sale el sol”. Los paraguas, han sufrido una evolución simbólica con el tiempo, sobretodo los clásicos largos de bastón. Y digo simbólica porque los paraguas son los sustitutivos de las espadas en tiempos medievales y de los bastones de señorío clásico y de mando de los caballeros del siglo XIX. Con la agradecida función de resguardarnos de la lluvia. No obstante, no hay que obviar la gran cantidad de información que un paraguas aporta sobre nosotros. Y sino me creéis, para gustos colores.

  • Gafas

Como buen hermano de Para-óptica y optometrista, así como gran visionario miope… ¿Qué puedo decir de las gafas? Sino que son el reflejo del alma. Me atrevería incluso a decir que es mucho más fácil captar el aura de una persona por sus gafas que por su vestimenta. Siempre que se le haya prestado suficiente atención a los ojos de quienes las portan.

 

“No olvidéis vestir al hombre que queréis ser, complementándolo con el estilo que queréis tener”