Cada vez que cambiamos de temporada, una buena idea es salir de compras o navegar por internet para realizar compras on line, para renovar la elegancia, aunque también para actualizar con algunas prendas nuevas nuestro guardarropa.

Según algunas investigaciones, comprar es una forma de sintetizar lo que es bueno para nuestro estado anímico, ya que combina 3 elementos que permiten que el cerebro funcione mejor:

  1. Permanecer físicamente activos
  2. Desafiar al cerebro
  3. Mantener una imagen propia positiva

Estos estudios de hábitos de consumo muestran que al comprar hay áreas clave del cerebro que se activan, levantando nuestro ánimo y haciéndonos sentir mejor, al menos por un rato. Parece que simplemente mirar un escaparate, activa el centro de estímulos disparando la producción de dopamina, que dará la “satisfacción de comprar”. Entender cómo responde tu mente al estímulo de las compras, te ayudará a evitar la sensación de culpa y el remordimiento de haber gastado de más.

La dopamina es crucial en nuestra salud mental y física, se asocia con los sentimientos de placer y satisfacción, y se libera al experimentar algo nuevo, emocionante o desafiante.

Otro detalle interesante es conocer cómo compran ellos y ellas. El 72% de los hombres compra su propia ropa, aunque según algunas estadísticas, odian hacerlo como las mujeres. Ellas visitan varios establecimientos, se informan de las nuevas tendencias, comparan precios, calidades, y finalmente compran. Los hombres vamos directamente a por lo que queremos o necesitamos, sin observar lo que nos ofrece el mercado, ni analizar mucho lo que nos resultaría más conveniente. No nos gusta pedir instrucciones y preferimos tarjetas indicadoras en el punto de venta.