Existe un grupo de individuos en el Congo, que a traves de su vestuario colorista,  crean nuevas referencias y códigos de conducta basados en la no violencia, la higiene, el respeto hacia sí mismos y el saber vivir. Son los llamados sapeurs, que son los miembros de la Sociedad de Ambientadores y Personas Elegantes (SAPE).

Es un movimiento casi centenario que recrea el mito de la elegancia francesa, tomándola como patrón y reinventándola, vistiendo con colores que llaman la atención, una gestualidad particular y otros complementos, para construir una imagen de éxito y rechazando la de la pobreza, para no ser tratados como los abandonados de la sociedad.

Dar preferencia a la ropa por encima de otras necesidades parece una indecencia, pero la realidad es que con su presencia, modifican el entorno y son respetados y aclamados por el pueblo.

Es un estilo pintoresco, que no pone límite entre el buen o el mal gusto, pero tiene reglas estéticas, no escritas, de cómo combinar más de tres colores en el mismo atuendo, así como también éticas, su moralidad es intachable.

Desde el pacifismo, animan a la superación personal, lo que les aleja de la exclusión social dignificándoles.

Vemos en ellos algo del estilo de New Orleans, del Buena Vista Social Club, de los paninaros italianos de los años ochenta y de Tony Montana, aunque también de Michael Jackson.

Pueden llevar zapatos blancos, pantalones salmón con corbatas de seda y tirantes a cuadros, combinándolo con fulares y bombines, todo a la vez. El puro y el bastón, son dos complementos indispensables que realza su actitud llamativa.