Para comprar una corbata que conserve su aspecto, prestancia y le aporte elegancia por un tiempo prolongado, al adquirirla puede tocar la tela para apreciar la calidad y suavidad de su tejido, dar un pequeño pellizco a la seda para ver si cuando vuelve a su posición inicial se queda la marca o la arruga formada desaparece rápidamente. Pero cuando se aprecia la calidad de una corbata es al hacer el nudo. Si una corbata es de buena calidad, el nudo sale perfecto y no se mueve de su sitio.

Las mejores están confeccionadas íntegramente con distintas variedades de seda, como twill, jacquard, seda conchal o seda labrada, y  están hechas con el sistema self-tipping, forrado con la misma tela, y cosidas a mano, para conseguir una  resistencia y elasticidad insuperable. Son corbatas de gran peso y con buena caída.

No debes guiarte sólo por el peso de la corbata ya que algunas marcas introducen un forro de tela pesada que te puede llevar a engaño y creas que es de seda de buena calidad.

La corbata de seda resulta adecuada en cualquier estación del año y luce bien para toda clase de ocasiones. Los tejidos de seda con algodón o de seda y lino son apropiados para primavera-verano. En otoño-invierno también se puede optar por la lana, sola o mezclada con otras fibras.

Las corbatas de primavera-verano en algodón puro, son habituales en los Estados Unidos y también con la combinación de seda (72%) y lino (28%).

Otro detalle importante, es que la entretela del armazón interior de la corbata, sea de pura lana virgen.