Pantalones pitillo, ceñidos y sin prácticamente pinzas o pliegues en los delanteros, talles bajos; aunque esta tendencia en Europa prima entre las demás, pensamos que conocer los detalles para saber seleccionar correctamente  un pantalón clásico, nunca sobrará en tu colección de conocimientos sobre estilo.

Para conseguir un buen pantalón de vestir que te resulte cómodo y mantenga su elegancia mientras estás quieto, andando o sentado, debes prestar atención a estos detalles.

El pantalón perfecto debería seguir la forma del cuerpo del hombre: más ancho en la cintura y reduciéndose según vamos avanzando hacia los tobillos, sin excesos de tela colgando, aunque debe ser lo suficientemente suelto para permitir el movimiento sin formar arrugas sobre los muslos,  es un signo de que son muy estrechos. El tiro debe ser más largo que el de un vaquero y siempre debe llevarse en la cintura.

Si al probarte un pantalón te aprieta o se resbala, induscutiblemente no es de tu talla. Si hay tela colgando o abultando, si aparecen arrugas cuando te mueves o al sentarte o moverte te resultan incómodos, te recomiendo que  no los compres.

Las pinzas de la cintura son pequeños pliegues de tela que se expanden cuando el usuario se sienta para agregar flexibilidad y confort, evitando que aparezcan arrugas o tela tirante.
Los pantalones con pinzas sientan muy bien cuando tienen una vuelta en la parte inferior de la pernera ya que añade peso a la prenda y la mantiene derecha, evitando abultamientos de la tela y permitiendo una mejor caída. Como consejo a personas de baja estatura, no les recomiendo este tipo de terminanción en los bajos, acorta un poco la figura de las piernas.

Para sentirte más cómodo y que el pantalón vaya siempre en su sitio, sobre todo en ambientes de trabajo,  te recomendamos que uses preferentemente tirantes o un buen cinturón.