Cuando hablamos de imagen personal debemos centrarnos en dos partes. Una de ellas es la parte interna y es la que nos ayuda a mostrar nuestros valores y actitudes. Es la forma en la que nos comunicamos y nos comportamos. Es el saber estar en todo momento y requiere del conocimiento y aprendizaje de las normas de cortesía, pero para ello, lo primero, es que debes sentirte bien y a gusto contigo.

La otra parte es la externa.  Es la primera que se ve y es tu carta de presentación. Estamos hablando de tu aspecto físico, del tipo de vestuario que utilizas, así como la apariencia, el cuidado y aseo de tu cuerpo. Cada época del año nos permite incorporar algunas variaciones que nos hacen sentirnos mejor y adaptarnos a la climatología y sus colores. 

Al igual que la naturaleza ¿por qué no dedicar un poco de tiempo a la renovación y al cambio? El invierno es una época de preparación y restauración, que te permitirá entrar en la primavera lleno de fuerza y energía.

Pues si este es tu deseo, aquí tiene algunas ideas que te ayudarán a producir el cambio que deseas:

  1. Tan Importante Como Tu Vestuario, Es Cuidar Tu Rostro
  2. Secretos Para Buscar La Elegancia En Tu Vestuario
  3. Tu Lenguaje Corporal: Tus Gestos Te Delatan
  4. Un Regalo Para Tu Cuerpo