Los hombres que de forma habitual son amantes de la elegancia más clásica, son señores con un nivel cultural alto y un relativo poder adquisitivo. Luego están los creativos, artistas estéticos y fanáticos de la moda más puntera, que suelen ser vistos como algo extravagantes y lejanos.

Pero para poder convertirse en un icono del estilo, como lo fueron Beau Brummel, Gianni Agnelli  o el duque de Windsor, es algo que requiere un toque  mucho más personal.

Hay muchos blogs sobre la elegancia y el estilo masculino que son en verdad fascinantes, al menos para mí.

Son fuente de consulta,  por la profundidad de los conocimientos que demuestran, aunque proponen la simple copia de la vestimenta histórica y plantean convertirse en la imagen de un caballero de antaño.

Para nosotros, un factor importante que todo hombre debería de aprender, disfrutar y desarrollar, es la parte creativa que hace verdaderamente genial, la preparación del conjunto que se lucirá cada día, indistintamente del estilo que cada uno prefiera. Esto permitirá  transformar el vestuario e imprimirle nuestro propio carácter y no ser una simple imitación.

La creatividad e individualidad hace más divertido el acto de vestirse, más que la profundidad del estudio, que por otro lado, nunca se debe de abandonar.

Como recomendación, puedes comenzar a experimentar combinando colores sobrios con corbatas más llamativas, toques deportivos con prendas de gran elegancia,  chalecos y pañuelos de bolsillo con vaqueros y americanas, jersey con traje, tirantes dentro de estilos más vintage, y todas las sensaciones que tu capacidad creativa te sugieran.

Posiblemente, si no estás demasiado acostumbrado a ser el que seleccione las prendas que forman tu armario puedas equivocarte, pero por experiencia personal te aseguro que de los más estrepitosos errores han salido verdaderos estilos vanguardistas y únicos. Así que ánimo y súbete al carro de los hombres innovadores.