Gran parte de  firmas dedicadas al mundo de la moda con tiendas físicas, han diversificado su negocio reorientando sus ventas hacia internet , trasladando  a tiendas Online  la mayor parte de sus colecciones. Esta formula de venta que cada año bate record,  está creando ciertos problemas en los clientes finales, por culpa de los dispositivos anti-hurto. ¿Tiendas Online con dispositivos Antirrobo?.

Suele ser normal,  que la misma prenda que es preparada y etiquetada para la venta física, finalmente pueda terminar en un pedido online.

Para evitar los robos en las tiendas físicas, suelen protegerlas con los  sistemas anti-hurto denominados EAS (Electronic Article Surveillance). Estos eficaces sistemas permiten etiquetar y preparar prendas con dispositivos ocultos, para  mejorar la experiencia del cliente. Tocan y prueban,  ganando  la estética del artículo al no tener artilugios colgando y por supuesto logrando mayor efectividad, ante la tentativa de hurto.  En grandes retailers, los aplican  en el etiquetado en origen, uniendo una de estas etiquetas EAS al artículo durante el proceso de fabricación.

El problema que está surgiendo, se origina cuando  se olvida o se desconoce la existencia de estos mecanismos por parte del departamento online. Al no  eliminar o desactivar los sistemas antirrobo de las prendas enviadas a los domicilios de sus clientes, estos las reciben en casa con los EAS preparados para activar la alarma de cualquier establecimiento, que disponga de este sistema.

Sistemas Antirrobo en tiendas de Moda Foto. www.sidep.es

Sistemas Antirrobo en tiendas de Moda Foto. www.sidep.es

Recibes en casa tu pedido, junto al dispositivo que no ha sido eliminado o desactivado y tienes un problema.  Si  la suerte te acompaña y en tu localidad de residencia, esta firma tiene una tienda física, entiendo que si vas con la factura  que te han enviado  online, no te pondrán pega alguna para  retirarlo. Pero en caso contrario, ¿como un usuario se planta en una tienda ajena, para que le quite el “chisme”?.  Por mucha factura que lleves, acompañada de un esplendorosa sonrisa, no  deja de ser una situación violenta, tanto para el establecimiento al que se le pide el favor, como para el cliente.

Te cuento un caso real, la esposa de uno de nuestros clientes, realizó en navidad un pedido de un suéter de lana de Angora, a una tienda online de una prestigiosa firma,  casualmente no tiene tienda física en nuestra ciudad. Recibido el encargo,  abrió el packaging y comprobó con sorpresa,  que el suetér aún tenia adherido  el dispositivo antirrobo, pero además venia con premio incorporado.  El artefacto en cuestión era un Sistema Anti-hurto Autónomo de Exclusión de Beneficios, más conocido como la cápsula de tinta,  que cuando manipulas la protección, se rompe impregnando  la prenda con el susodicho liquido,  de esta forma logran excluir el beneficio de usarla.

Como no podía ser de otra forma,  esta señora se pone en contacto con el servicio de atención al cliente de la firma,  le comunican que por supuesto le cambian la prenda sin problema alguno, pero que ella debe de pagar los portes, puesto que este asunto es considerado como cambio o devolución. Al margen de ser correcta o no la actitud de esta empresa ante el problema, que no es el tema de hoy,  no deja de ser un fastidioso inconveniente para el cliente.

Pero aquí no queda todo, como ya nos han comentado en más de una ocasión algún problemas similar, esta redacción ha  investigado con  algo más de profundidad este asunto,  descubriendo que en ocasiones prendas que llevas vestidas, pueden hacer que salte la alerta de robo en algunos establecimientos. Como dato anecdótico,  algunos vigilantes que se encuentran en las entradas de estos comercios, saben que ocurre con cierta frecuencia y en ocasiones son ellos los que preguntan: ¿Esta chaqueta la has comprado online?.

Si esto sucede a la entrada, no debes de tener problema, pero si por una de esas casualidades de la vida, te ocurre a la salida………………………