La elegancia y el estilo llegan hasta los pies. No es una idea, es una realidad. Al menos así lo ven los expertos en moda masculina, que están seguros de que un calzado acertado permite estar elegante incluso llevándolo con un vaquero.

Tener estilo es personalidad, humor y originalidad. Los complementos de moda son los detalles importantes del estilo.

Puedes usar las prendas perfectas para cada ocasión pero el estilo y la elegancia se componen de detalles, explica Massimiliano Giornetti, Director Creativo del prêt à porter mujer y hombre de Salvatore Ferragamo, en una nota publicada en La Vanguardia, que considera: “Que los zapatos hablan de las personas que los llevan y son un elemento esencial de cualquier look. La manera de moverse y de andar depende completamente del zapato, que da elegancia y seguridad al hombre que lo lleva”.

Siguiendo con sus declaraciones, añade: «No existe un zapato prohibido, sino que existen personas y ocasiones para las que un zapato no es el adecuado».

Por ejemplo, él es partidario de los zapatos de charol tanto para un look clásico de esmoquin como para los looks más casuales, llevados con vaqueros, y no sólo negros, sino en diferentes colores combinados con una americana.

Para la oficina opta por las Derby o las Oxford y durante el verano sugiere usar mocasines de ante en piel suave, además de la versión sementera con borlas. Una cuestión que no le gusta, es el uso de las sandalias de dedo, y menos para llevarla por la ciudad.

Para Bere Casillas, la relación directa entre zapatos y elegancia, sobrepasa con creces el concepto que muchos hombres son capaces de asimilar. En multitud de ocasiones, entre sus escritos y conferencias se le ha podido escuchar que “el color de un zapato marca una diferencia importante entre la elegancia y la mediocridad”.

Unos zapatos impecablemente limpios y en buen estado transmiten mucha información sobre la persona que los calza. Por el contrario, un zapato sucio, mal cuidado y peor combinado, causará en una persona con cierta sensibilidad, tan mala impresión, que el esfuerzo para «venderse» tendrá que ser redoblado.

La cuestión que se plantea es ¿alguien sabe, realmente, si la persona que tenemos frente a nosotros es receptiva a este detalle? Sólo para prevenir, siempre es importante cuidar de una manera minuciosa el complemento más importante en el armario de un hombre.

Preocuparse en su justa medida  por el modelo, color y textura más apropiado de calzado, eso si, sin perder ni un ápice de nuestra personalidad, es un indicativo de un hombre muy bien preparado tanto cultural, como emocionalmente.

Pequeños detalles como éste, hacen que la perspectiva que los demás toman de nosotros se vea elevada, mucho mas allá de lo que uno mismo puede imaginar.

Por último, Bere Casillas comenta “transmitir elegancia y buen gusto es un valor que hoy en día no tiene precio, mas aún cuando la dejadez y la falta de un criterio propio para vestir inunda nuestra sociedad”.