Flor de Loto

Flor de Loto

Desde la profunda admiración que siento por la firma de lujo Loro Piana, empresa que elabora practicamente las telas más finas, ha anunciado el hallazgo de una fibra natural no utilizada en la industria textil occidental hasta ahora: la fibra de la flor de loto.

Produce un tejido sencillo, entre el lino y la seda salvaje, irregular, algo rústico, transpirable y difícil de arrugar. En principio, sólo estará disponible en su color natural.

Hay que ser muy cuidadosos con las flores, que cosechan entre mayo y diciembre, y la fibra se extrae de sus tallos por la fricción de las manos, debiendo ser tejida en las siguientes 24 horas.

Los operarios producen el hilado, uniendo los filamentos de 3 a 5 tallos de 75 centímetros.

Como se obtienen únicamente 120 gramos de hilado cada día, y un total de 50 metros de tejido al mes, el precio es elevado, lo que hace que sea el género más exclusivo de la actualidad. Para conformar la presentación de este tejido, el embalaje está elaborado en Birmania por artesanos locales que realizan unas cajas lacadas a mano.

Esta compañía desarrolla el negocio del lujo con ética y conciencia ecológica, y respeta los rituales y tradiciones seculares de los pueblos.

Pier Luigi Loro Piana, predice que «La flor de loto será la vicuña del verano», y como su intención es vestir sin dejar «ninguna marca en el paisaje para no ofender a los cielos», brindará un medio de vida a las futuras generaciones de los habitantes de «un maravilloso y mágico mundo» en peligro de extinción.