Mertxe PasamontesComo bien podréis observar nuestras féminas prefieren celebrar el Día de los Enamorados rodeándose de todo nuestro cariño y poniendo especial atención a los pequeños detalles, que realizando un magnífico regalo.

Yo os aconsejo, que aunque todas nos comentan lo importante de trasladarles nuestros sentimientos y mimar de una forma especial esa celebración, hagáis un pequeño esfuerzo en elegir un regalo que le realmente les guste.

Y si no, ver lo que nos cuenta Mertxe Pasamontes, una mujer estupenda y que nos cuenta su opinión acerca de esta celebración:

Cuando Bere me pidió que hablara de un regalo especial para el día de San Valentín, me sentí honrada por la propuesta pero a la vez aterrada por el contenido.

No soy de esas personas a las que les gusta celebrar días como el de San Valentín, que no siento integrados en nuestra cultura, que los veo como una importación de una costumbre con el único fin de fomentar el consumismo.

No obstante en su propuesta había una parte muy atractiva: Bere quería saber cuál sería como mujer mi regalo favorito en San Valentín, pero que no fuera algo de tipo material. Eso cambiaba totalmente la perspectiva.

El mejor regalo que puede hacerte tu pareja, no es el que se hace el día de San Valentín, sino el que se hace a diario.

Son todos esos gestos cotidianos de cariño, complicidad, compañía, comprensión y el saber que hay alguien a tu lado que te apoya, te respeta y te quiere por lo que eres.

No creo que pueda haber un mejor regalo para una persona que sentirse querida por lo que es y tal como es.

Si todo eso sucede durante todo el año, podemos aprovechar el día de San Valentín como un recordatorio especial, un día para hacer un pequeño extra, algo más de lo que ya solemos hacer.

Puede ser un día para cambiar alguna de las costumbres cotidianas, hacer una cena especial que te sirva para recordar todo eso que cada día prácticas, regalarte un momento de atención plena en un mundo cada día más ajetreado.

Y si quieres regalar algo, cuenta más el valor emocional del regalo que no su coste económico, el hecho de que sea una muestra de que esa persona realmente te conoce y ha buscado ese detalle que para ti es importante.

Muchas veces en mi vida me he sentido emocionada por un regalo cuyo valor en dinero era prácticamente cero y lo mismo me ha sucedido en el sentido contrario, quedarme igual ante un regalo que había costado mucho dinero, pero que sentía que no había sido escogido especialmente para mí.

Lo importante es que esa persona que te regala algo haya puesto realmente su alma a la hora de escoger el regalo para ti. ¡Si lo ha hecho así seguro que acierta!
Sólo me queda deciros ¡Feliz día de San Valentín!

Siguiendo tu recomendación última, te agradezco con todo el alma tus magníficos consejos. Gracias Mertxe.