Tras unas muy merecidas vacaciones, toca ir preparando el armario para la vuelta al trabajo.

Posiblemente durante esos días de descanso, has podido cometer excesos tanto en comidas, como en deporte o actividades lúdicas. Muy posiblemente algo haya cambiado en tu configuración.

Te recomiendo que antes de incorporarte a tu trabajo, dediques unas horas a dar una vuelta al armario, con el objetivo de preparar el vestuario.

Puedes comenzar comprobando  el estado de las piezas fundamentales, pantalones, americanas, trajes, camisas y corbatas. Descarta lo que sabes positivamente que no te volverás a poner. Prueba de nuevo tu ropa, para ver como estás de talla, si has bajado mucho el peso o por el contrario, has cogido algunos kilos. Analiza si merece la pena, enviarlo al sastre o  a la modista para hacerle arreglos.

Con todos los detalles anteriores, sabes en este justo instante, que prendas necesitas reponer y que  necesitas incorporar a tu vestuario, con lo que estas en condiciones de hacer una compra inteligente y útil.

Quizás sientas que es el  momento de hacer un cambio de imagen y valorar otras posibilidades en tu estilo.

En la vuelta al trabajo, hay ocasiones que nos sucede igual que a los pequeños cuando hacen el regreso al “cole”, tenemos ilusión por tomar retos nuevos, volver a estar con los compañeros de empresa y seguramente afrontemos esa vuelta, cargados de ilusión y ganas.

Si te has propuesto seriamente dar un giro a tu imagen personal, te recomiendo que le des un vistazo, a nuestro manual para el desarrollo de tu estilo personal, que llevamos publicando desde hace unos meses. En el encontraras una guia, para que aprendas a valorar todos los detalles, que se hacen que la imagen que proyectas a los demás, no esté en consonancia con tus deseos mas íntimos.

Deseando sinceramente, que tengas un regreso al mundo laboral, absolutamente perfecto.