En mi último post, te invité a desarrollar un “Elevator pitch” para darte a conocer en medios digitales y, de este modo, potenciar tu marca personal. Hoy, me gustaría enseñarte algunas claves fundamentales para hacerlo de la mejor forma posible.

¿Qué es un Elevator Pitch?

La procedencia del término, etimológicamente, viene dada por su semejanza a una breve conversación de ascensor. En su sentido profesional, se entiende como un monólogo o discurso en el cual vas a presentar tu proyecto para persuadir a tu interlocutor en aproximadamente 1 minuto.

Es posible que ahora no seas consciente de la importancia que puede tener para ti. Pero dando con la persona adecuada, puedes conseguir abrirte camino en muchos sectores demandantes. Por ello, debes tener en todo momento tu proyecto en mente y listo para ser presentado en cualquier situación y ante cualquier persona. De hecho, hace relativamente poco, me vi involucrado en una situación similar en la que por circunstancias personales me encontré con una profesional que trabaja en una corporación de referencia en la que, personalmente, me gustaría tener el gusto de participar en un futuro. El caso, es que esta mujer no sabía ni de mi, ni de mi labor profesional, ni de cómo podrían beneficiarle mis servicios a su compañia. Por ello, improvisé un pequeño Elevator pitch “casual” (dado que nos encontrábamos en la piscina…) para darme a conocer profesionalmente.

No obstante, aunque estas situaciones son comunes en el día a día y pueden darse esporádicamente, gran parte de estos profesionales se encuentran o bien al otro lado de la pantalla, o en despachos y salas de reuniones donde quedarás expuesto ante profesionales de relevancia que tienen la potestad de seleccionarte. Nuestro objetivo, por tanto, será captar la atención de quienes estén dispuestos a dedicarnos a penas un escaso minuto, para venderles nuestro proyecto.

¿Cómo debe ser mi Elevator pitch?

En primer lugar, deberíamos pensar el formato en que vamos a elaborarlo. Según las circunstancias profesionales, puedes estar planteándote presentarlo en una junta físicamente o a través de medios digitales con el fin de poder llegar a un mayor numero de profesionales.

Independientemente de cómo o dónde lo vayas a presentarlo, recuerda que entran en clave tres aspectos:

  • Presencia física. Tu imagen personal refleja el tipo de profesional que pretendes ser. Cuida tu atuendo y trata de expresar con él como eres. Mi consejo personal es que siempre te muestres elegante, formal, cuidado pero siempre accesible.
  • Voz. En anteriores post, hemos hablado de la importancia que tiene tu voz como herramienta profesional. Debes mantenerla con un cuidado excepcional para que ésta no te juegue malas pasadas. Una voz de calidad, clara, firme y con potencia puede “mover mares y océanos”.
  • Contenido. Céntrate en tu discurso, prepáralo de modo que te sea fácil recordar las distintas partes en las que se estructura y trata que sea lo más natural posible. A veces, cuando llevamos las cosas aprendidas de memoria, tendemos a soltarlas muy “robóticamente” y perdemos credibilidad pragmática. Se directo, claro y sin redundancias.

¿De qué partes consta?

      1. Presentación Personal. 

Partimos de ofrecernos como los emprendedores de nuestro propio recurso. Es por ello, que dedicarás los primero segundos a presentarte formalmente. Explica quién eres, a qué te dedicas, cuál es tu experiencia o especialidad en tu campo de actuación y de dónde procedes.

       2. Proyecto Profesional.

Seguramente existan muchos profesionales con tu misma formación o, incluso, que estén en posesión de alguna credencial de referencia. Sin embargo, hay algo que te distingue del resto, algo que te hace diferente y único. ¿Cuál es tu proyecto y en qué se diferencia del resto? ¿Qué servicios puedes ofrecer que otros no ofertan? En términos generales, ¿Qué te diferencia del resto y te hace único?

Como decía Coco Chanel: “Para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente”

        3. Modelo de negocio.

Entre tú y yo, te diré que una buena presentación y un proyecto atractivo al público tiene mucho ganado. Pero los datos de mayor relevancia para posibles contratistas o inversores, se traducen en financiación económica. ¿Por qué deberían invertir en ti? ¿Por qué tu proyecto será talentoso? ¿Qué beneficios tendrá? Todas estas preguntas deberán responderse brevemente pero de forma clara. Para que el posible contratista o inversor, sea consciente que gracias a ti se incrementará su rentabilidad. Como dicen en las carreras de Ascot “es una apuesta a caballo ganador”.

Finalmente recuerda que de la práctica nace la experiencia, por eso, no olvides practicarlo unas cuantas veces para asegurarte que tu Elevator pitch, cumple con los objetivos que te habías propuesto.

Nos seguimos leyendo, ¡Feliz semana!