La característica más llamativa de la camisa de un hombre es su color. Su elección puede ayudarte a destacarte con elegancia o integrarte, armoniosamente, sin llamar la atención. Por este motivo es importante dominar el arte de la combinación de los colores.

Desafortunadamente, una gran parte de los hombres deciden sus colores basándose en lo que han usado en el pasado, los colores que se consiguen y las cambiantes tendencias de la moda.

Un caballero bien vestido también se fija en las estaciones, observando el efecto de los colores a su alrededor sobre el conjunto que viste. Echemos un vistazo a las estaciones y los colores que entran en juego:

La primavera es la estación del renacimiento, con los verdes de las hojas brotando,  y todos los tonos celestes del cielo y del agua. El brillo del sol hará que los colores luzcan con todo su esplendor y el único límite para la osadía de los colores es tu carácter. Si eres extrovertido puedes animarte a lucir los verdes pistacho o de lo contrario quedarte con los tranquilos tonos pastel o el marfil. Los blancos son una elección excelente, así como las que llevan cuadros y rayas en colores variados.

En otoño comienzan a aparecer los tonos de la tierra en las telas que se combinan con blanco, negro y gris en cuadros y rayas.  Prevalecen los colores sobrios que se van oscureciendo hacia el invierno, pero pueden combinarse con colores maíz, rosados y verdes secos, así como con los hermosos tonos de los vinos, que te brindarán energía y un agradable contraste con la atmósfera predominantemente gris.