Eduardo Noriega, uno de los actores más cotizados, procedente de Santander, cultiva una imagen de elegancia con un cuidadoso desaliño, que le da un toque informal y un estilo joven y desenfadado, destacando por la normalidad y discreción.

Su primera vocación fue la música, pero tardó relativamente poco en ganarse un nombre dentro del panorama cinematográfico español y pronto tuvo varias nominaciones al Goya por la Mejor Interpretación Masculina.

Tiene una gran inclinación hacia los tonos oscuros: gris, negro, marrones o azules,  y su toque personal son las camisas en el mismo tono que las americanas.

Escoge chaquetas de líneas modernas con solapas diferentes, estrechas o incluso con adornos.

Y para el día a día, prefiere vaqueros que combina con camisetas de manga larga o jerséis. Siempre elige pantalones que realzan su figura.

Suele llevar barba de dos días, pero cuidada y recortada, y también patillas bien pobladas. Sabe sacar partido de su abundante cabellera, luciendo una melena más larga por detrás.