Hay un vínculo intrínseco entre el liderazgo y la comunicación. Los líderes son los que logran comunicar claramente su visión, emocionan e inspiran al grupo, y le muestran el camino.

El liderazgo es necesario para innovar, para potenciar la creatividad, para conseguir retos importantes o lograr unos objetivos comunes, y no hace falta ser el más inteligente del grupo para liderar a un equipo.

La gente se entusiasma cuando tiene cerca un buen líder, con sus propuestas, sus ideas, sus planteamientos, y le secunda en sus emprendimientos porque:

  • Los grandes líderes hablan en términos de visión, de lo que ven, no de lo que pueden hacer. Imaginan un mundo que los otros no han visto hasta ahora, ven más allá de la situación actual y buscan un mejor enfoque para preparar tiempos mejores.
  • Los líderes hablan enfáticamente, utilizando palabras como «yo puedo ver…», «yo me imagino…», «yo creo…», o «yo estoy persuadido de que…», al comenzar sus discursos para describir su visión.
  • Los líderes miran hacia delante, son optimistas y consiguen expresarlo en palabras simples para que todos puedan entender, compartir y repetir.

La eficacia del liderazgo pasa por garantizar que todos se enfoquen en lo posible, en lo positivo, y permanezcan encaminados hacia el gran ideal.

De esta forma, el equipo de trabajo se orienta a pensar hacia dónde quieren llegar y no en lo que están tratando de evitar.