Las primeras imágenes del desfile revelaron instantáneamente la intención de Giorgio Armani, crear prendas clásicas y confortables en tonos clásicos que destaquen por una refinada sofisticación atemporal.

En esta ocasión ha escogido un guardarropa que incluye una gran cantidad de prendas desestructuradas, dúctiles y sueltas, que realzan la silueta con un estilo fluido y delicado.

Los tonos de grises, azules, arenas y neutros, embellecidos con patrones geométricos y gráficos, son las piezas clave para añadir el toque deelegancia sartorial al conjunto.


Americanas combinadas con pantalones de pinzas en la cintura, entallados hacia los tobillos o pantalones cortos hasta las rodillas, brindan una imagen de masculina serenidad.

Los tejidos de punto tienen gran importancia en la colección, combinados con detalles en piel como toque de estilo.

La imagen más sensual de la colección se ha basado en americanas, chalecos y cardigan directamente sobre la piel,  zapatos sin calcetines,  pero creando la magia suficiente para no perder el elegante refinamiento de toda la colección.

Otra vez, Armani ha creado imágenes masculinas impecables, muy cómodas y ponibles, con gran atención a los mínimos detalles, haciendo lo que mejor sabe hacer: crear elegancia.

Dentro de tus preferencias, si tuvieras que valorar la casa Armani del cero al diez, ¿Que puntuación le darías?