Hace unos meses recibí una noticia que en apariencia estaba cubierta de alegría, pero que nunca imaginé lo que llegaría a marcar mi forma de ver algunos aspectos importantes de la vida.

Mi primo José Miguel llevaba algunos años padeciendo una grave enfermedad pulmonar, su única salida pasaba por un trasplante de pulmón. Recién cumplidos los cuarenta, prácticamente no podía salir a la calle y hacer una vida medianamente digna,  con la salvedad de llevar cargando la botella de oxígeno.

Un día, al descolgar el teléfono, se recibe la esperada noticia, el Hospital Reina Sofía de Córdoba tenía  todo preparado para su intervención; por fin el ansiado pulmón.

Un paciente con un trasplante de ese calibre, como es lógico necesita de al menos un mes o mes y medio de ingreso en el centro hospitalario, dependiendo de su evolución natural. Beatriz, mi prima y esposa de José Miguel, tuvo que trasladarse  a Córdoba y paralelamente a su estancia en el hospital,  crear un lugar donde vivir, dormir, lavar su ropa, aseo personal y donde descansar tras maratonianas jornadas de cuidados al enfermo.  ¿Te has puesto a analizar el coste paralelo que supone una intervención de este calibre? , ¿Buscamos un hotel? ¿Quizás pensión?, ¿Duerme, descansa y se asea en el propio hospital?.

¿Cuántas familias de receptores de órganos se pueden  encontrar con esta misma situación y además sin medios?, ¿No es suficiente el trago que les ha tocado pasar, para que tengamos que sumar este coste paralelo, eso sí quien pueda permitírselo?

Los servicios sociales del Hospital Reina Sofía pusieron a disposición de mi familia un piso cerca del centro hospitalario, totalmente gratuito, para que pudieran tener un lugar donde hacer una vida medianamente normal, mientras durara todo el proceso de la intervención quirúrgica  y posterior recuperación.

Soy firme creyente de que en la vida nada es por casualidad y de nuevo se demuestra mi teoría.  A los pocos meses de este hecho, me llega la noticia de que en Granada están luchando por abrir un piso, en las mismas condiciones de gratuidad, para el apoyo de esas familias que tienen que desplazarse hasta nuestra ciudad para un trasplante. Es lógico que no me quede impasible viendo la noticia y desde aquí mi ruego personal.

Eli Herrero es una dama que derrocha fuerza, coraje, ganas, empuje, y sobre todo una mujer comprometida con AFADA. Esta asociación nace con el fin de apoyar a familias que están o tendrán que pasar por un transplante de órganos en nuestra ciudad, vengan desde el punto de España que vengan. Hace muy poco tiempo que conozco a Eli, pero solo es necesario mirarla a los ojos para descubrir, que parte de su historia real, no quiere que se vuelva a repetir en otras familias.

Gracias al impresionante gesto de un gran empresa granadina como es El Capricho, celebraremos en sus inmensas instalaciones una cena especial, que no es más que una buena excusa para reunirnos con el fin de recaudar los casi 8.000,00 € que AFADA necesita para que el piso gratuito para estas familias entre en funcionamiento y tenga un largo recorrido, para el bien de muchas personas.

La noche del 10 de Junio es el momento de demostrar mucho de lo que hablamos hacia fuera.

Empresas como Gley de Brech, el taller del Escultor Miguel Ángel Moreno, y como no podía ser de otra forma  nuestra firma, estamos aportando nuestro esfuerzo económico y humano para que podamos en muy poco tiempo publicar la gran noticia.

Si estás en Granada y de verdad sientes la necesidad de contribuir con una causa digna, sería un verdadero placer compartir este evento contigo y tu familia. Si por el contrario vives fuera, pero quieres participar junto a nosotros, puedes aportar lo que estimes oportuno, una diminuta aportación de muchos de nosotros hace grande un ACTO y propiciamos que los más desfavorecidos puedan tener una estancia hospitalaria digna.

Te dejo de nuevo los enlaces a este evento y a la web de AFADA: implícate.

Y para que puedas ver todos los detalles de evento, PULSA AQUÍ.