A principios del siglo XX, en 1911, Paul Poiret, fue el primer modisto que tuvo la idea de difundir un perfume para complementar sus líneas de ropa, y desde entonces este sector impulsó e hizo evolucionar la perfumería.

Gabrielle Chanel, lanzó en 1921, un perfume que llevaba su firma, el ya legendarío Chanel Nº 5, creado por Ernest Beaux, que fue el primer perfume que incorporó aldehidos (productos sintéticos muy potentes) que aportaron, además de su olor, un gran poder de difusión en las composiciones. Lanvin también los utilizó en su Arpége.

Después de la Segunda Guerra Mundial, todas las grandes firmas de la moda incorporaron el  perfume a su red de ventas: Elsa Schiaprelli, famosa por sus frascos que seducían por su originalidad, Pierre Balmain, Carven, Jacques Fath, Christian Dior, Nina Ricci, Hubert de Givenchy.

En la actualidad, no sólo el mundo de la moda comercializa perfumes, poco a poco, se han ido incorporando actores, cantantes y deportistas creando sus propias fragancias exclusivas.