Profesionales especializados en comportamiento refieren que el efecto de la primera impresión es muy fuerte, se hace en escasos 30 segundos y puede tardar mucho tiempo en  borrarse.

Es una razón muy importante el aprovechar este conocimiento, para controlar la forma en que somos percibidos por las demás personas.

Un estudio científico nos informa que la gente percibe a otro ser humano por estas características y en este orden:

1. Color de piel

2. Sexo

3. Edad

4. Porte: altura, lenguaje y movimiento corporal

5. Apariencia: la ropa tiene un impacto muy revelador

6. Contacto ocular directo: indica que no tienes nada que esconder

7. Comunicación verbal

Las primeras tres nos vienen dadas desde el día que nacimos, aunque podemos intervenir de forma categórica en las siguientes cuatro.

Como el 90% de nuestro cuerpo está cubierto por la ropa, las prendas que escoges tiene un impacto significativo en esa primera impresión.

La ropa también es una forma de mostrar respeto y consideración por la situación y las personas. Vestirse mal puede ser percibido como una falta de respeto hacia los demás o del lugar en el que te encuentres.

Existen imágenes establecidas de cómo tiene que verse un ejecutivo o un profesional, esas y no otras, son las que harán que tengas credibilidad, autoridad y poder.

Aunque es una frase muy utilizada, nos gustaría recordarte que “nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión”. ¿Estás preparado para presentarte con la mejor envoltura para proyectar una imagen de credibilidad profesional y personal?