El negro es un color tradicionalmente apreciado en la ropa formal de hombre y siempre ha sido una elección de elegancia para trajes, trajes de gala como el esmoquin, el chaqué o el frac, e incluso en las corbatas. Es un color versátil, con muchas opciones para poder elegir cómo combinarlo con un gran espectro de colores y complementos de moda.

A veces es erróneamente considerado triste o aburrido, aunque es un color que da mucho juego ya que es un marco excelente que puede ser llenado de color con multitud de mezcolanzas y crear un conjunto armónico, elegante y alegre, gracias a los complementos. Otra gran virtud de este color es que es muy recomendado para hombres con sobrepeso, ya que visualmente adelgaza. El negro es una tonalidad que usada sabiamente, nunca te hará quedar mal.

Imagen 1

El negro crea contraste y es clave para construir una imagen única, llamativa y decisiva para diferenciarte del resto de los caballeros en un salón.

Y tal vez lo más importante, un traje negro puede ser usado frecuentemente, sin delatar a colegas o competidores, que puede ser el único traje que posees, siempre que sus costuras y detalles sean  clásicos y discretos.

En camisas de vestir se usa a menudo con rayas o cuadros, con bandas finas. Es excelente para ser utilizadas con o sin corbata. Cuando las rayas son más gruesas quedan bien conjuntadas con una corbata de seda del mismo color.

Los zapatos de color negro siempre han sido necesarios para el vestuario formal, y casi imprescindibles para ser usado en cualquier ocasión y con cualquier combinación de vestuario.

Por último, el color negro nunca debe faltar en tus complementos de moda: Gemelos, tirantes o cinturones, al igual que hemos comentado en otros apartados, esta tonalidad permite múltiples composiciones. Fácil de combinar, dará un toque discreto o impactante dependiendo del fondo en el que se utilice, por lo que se hace imprescindible también en estos accesorios de tu vestuario.