Se está imponiendo un nuevo modelo de liderazgo de colaboración, que reemplaza la dirección y el control, a favor de  la transparencia y la inclusión.

Esto se debe básicamente a la nueva realidad global en el ámbito de los negocios, que es demandada por los trabajadores y favorecida por la tecnología. La organización de un futuro sin fronteras determina que el aumento de la productividad se logrará por medio de equipos interrelacionados para salvar la brecha de las corporaciones y naciones. La distancia física es un factor que ya no le importa a nadie.

Las mujeres utilizan un estilo de liderazgo más participativo e interactivo y tienen mucha mas habilidad para relacionarse, lo que les brinda empatía con sus equipos. También demuestran más capacidad para interpretar los mensajes no verbales transmitidos por los gestos faciales, movimientos corporales y tono de voz.

En cambio nosotros tendemos  a tener un manejo más jerárquico y autoritario , nos molesta perder tiempo con las emociones. En las reuniones de negocios tendemos a enviar mensajes  que nos muestran intimidantes, desinteresados y prepotentes, en la mayoria de los casos.

Cuando se trata de liderar equipos de colaboración, comportarse como el jefe que tiene todas las respuestas haría que nadie quisiera colaborar.

Los líderes exitosos del futuro deberán tomarse el tiempo y el esfuerzo para hacer que la gente se sienta segura y valorada. Pondrán el énfasis en la unión del equipo, y establecerán expectativas claras, reconociendo la colaboración de los miembros, con los que compartirán las recompensas y el crédito. Propiciando apertura, inclusión y respeto.

Las mujeres líderes ya lo hacen muy naturalmente. Debemos hacer el esfuerzo de aprenderlo.

¿Son la mujeres mejores gestoras que los hombres?