Los tintoreros están inclinándose por nuevos métodos de limpieza para conservar la prestancia y elegancia de nuestra ropa y que sean  más respetuosos con la naturaleza.

Actualmente, muchos usan hidrocarburos clorados como el percloro etileno, pero como se estima que estos productos pueden ser nocivos para la salud, se sigue buscando con qué reemplazarlos.

Otros métodos utilizan procesos industriales de lavado en seco por circuito cerrado, lo que evita cualquier tipo de fuga de líquidos agresivos hacia el medioambiente, que se reciclan a través de un sistema integrado de filtros de carbono para evitar la dispersión en el aire.

Se está ensayando un solvente con base de siliconas y un sistema de lavado húmedo profesional, que usa agua y detergentes especiales en máquinas controladas por ordenadores.

Pero por el momento, el que ha resultado más efectivo es el Dióxido de Carbono Líquido, que se produce a partir de un gas que existe en el aire que respiramos, por lo que no es tóxico, ni contaminante, ni inflamable.

Es un solvente efectivo para las grasas y el aceite, como los hidrocarburos clorados, y que puede limpiar con seguridad el cuero y algunos tejidos sintéticos.

Las maquinarias especiales de alta presión (necesarias para licuarlo), no encogen las prendas, evitando que se deterioren, pierdan el color o les queden olores no deseados.