La diseñadora alemana Anke Domaske, ha conseguido desarrollar un nuevo textil en base a leche, que no contamina el medio ambiente y además evita alergias en la piel de quienes lo visten.

Actualmente existen textiles creados con esta fibra, elaborada a partir de la caseína, la proteína de la leche, desde la década de 1930, pero la mayoría de ellos están combinados con fibras acrílicas, nunca en estado puro.

El  proceso reduce la leche a polvo proteínico,  que es hervido y comprimido para formar hilos que pueden tejerse,  con el objetivo de crear una tela con una  textura similar a la seda.

Anke Domaske,  recibió el premio a la innovación de la Asociación de Investigación Textil de Alemania, que ha considerado este nuevo producto textil,  como una nueva fibra sostenible,  que podría generar grandes cambios en el sector de la moda.

La tela lleva el nombre de “Qmilch” puede ser utilizada para hacer drapeados y dobleces con una textura   similar a la propia seda,  puede ser lavada y secada como el algodón.

La tela de leche cuesta solo 20 euros el kilo, un 40% menos que el algodón orgánico.

Para producir un kilo solo se necesitan dos litros de agua, mientras que para producir un kilo de algodón se requieren más de 10.000 litros, fabricar una camiseta de algodón de 250 gramos de peso se requieren unos 2.900 litros , unos pantalones vaqueros 11.800 litros y unos 4 litros para un bastoncillo de 0,33 gramos. (fuente El Pais)

Además se aprovecha la leche orgánica que no puede ser consumida por no cumplir con los estrictos estándares alemanes.

Por el momento, ha utilizado el tejido solo para confeccionar vestidos de su propia firma –MCC-, pero planea iniciar la producción masiva para 2012.

¿Piensas que puede convertirse en una gran alternativa?