El laboratorio de Empa de Sankt Gallen, Suiza, ha necesitado 10 años para desarrollar un proceso de plasma de alta tecnología que permite fabricar hilos textiles con oro de 24 quilates.

El material conseguido, una mezcla de la fibra con oro y de seda negra, se usará sobre todo en la producción de corbatas para bolsillos pudientes. Cada capa  textil, que alcanza para fabricar 3 corbatas, contiene 25 gramos de oro y cada corbata tendrá 8 gramos con un coste de alrededor de 8.500 dólares. La capacidad productiva se limitará a 600 unidades anuales, aunque es probable que se comercialice una cantidad menor.

El proceso se realiza a través del bombardeo de una pieza de oro con iones de argón, que desprenden pequeñas partículas de oro que se depositan sobre una fibra de poliéster a medida que pasa a través de la máquina. El material textil queda recubierto con un capa nanométrica de oro, que perdura aunque el hilo se enrolle, teja, lave, etc.

El proyecto comenzó a desarrollarse en enero de 2010, y ya se consiguió producir un kilómetro de hilo revestido con oro, con este método que permite dividir titanio, aluminio, acero, cobre, plata y acumular el polvo resultante sobre hilos de poliéster.