Siempre he pensado que las buenas maneras no están reñidas con las prisas, aunque a diario vivo situaciones que hacen que me cuestione si estoy o no en lo cierto. Me refiero al simple hecho de tomar un ascensor en tus desplazamientos o en tu lugar de trabajo.

En la actualidad, estamos bastante preocupados por el crecimiento y sostenibilidad de nuestras ciudades, la contaminación y el ahorro energético están a la orden del día. Leía con curiosidad un artículo al respecto de este tema y me llamó la atención encontrar que, el ascensor es un elemento clave en el tránsito de personas y un reto de movilidad en las grandes ciudades.

 

 

 

 

Los cinco principales desafíos de movilidad en las grandes ciudades

 

 

 

Necesariamente, el ascensor es un lugar en el que desaparece el concepto de espacio personal y las normas de comportamiento a veces no están suficientemente claras. Por lo general, nos apretujamos como sardinas, sentimos la respiración de gente extraña en nuestro cuello, nos damos codazos y en el mejor de los casos, con perdón de la expresión, culazos. Eso sin contar con bolsos, carteras, maletas y cochecitos de bebé en íntima relación con nuestro cuerpo.

¿Hay unas mínimas normas de protocolo a seguir, o nos comportamos de cualquier forma porque tenemos prisa y nos da igual entrar sin ningún respeto?

 

“Los buenos modales se deben poner en práctica en todo momento y lugar”

 

Podemos, sin duda alguna, sentirnos un poco ansiosos porque es una situación incómoda. Y además, una vez dentro, ¿que solemos hacer?, ¿miramos hacia abajo? ¿al teléfono? ¿entorpecemos? ¿le damos mil veces a los botones para salir?. No olvidemos que, aunque mucho más pequeño, el ascensor es un espacio relacional en el que convivimos con más personas aunque sea por un espacio breve de tiempo. Como en otros ámbitos en los que nos relacionamos, lo más importante es tratar a las personas como te gustaría ser tratado. 

El protocolo no es algo pasado de moda, es un elemento facilitador, que nos puede ahorrar muchos inconvenientes en el trato con las demás personas y aplicable en cualquier situación.

¿Quieres utilizar el protocolo como un verdadero profesional?. Te comparto 10 sencillas acciones que deberías tener en cuenta: 

  • Respeta el orden si hay personas que han llegado antes que tu
  • No des a los botones de subida o bajada repetidamente, eso no va a acelerar la llegada del ascensor
  • Aunque es obvio, haz caso de la repetida frase: “dejen salir antes de entrar”
  • Limita al máximo el contacto físico con las demás personas
  • No avasalles con tu conversación, el volumen de tus dispositivos, o tus gritos. Guarda silencio en el ascensor
  • No comas ni bebas dentro del ascensor. Podrías provocar episodios no deseados en cuanto a olores y manchas se refiere
  • Si tienes que toser, toma la precaución de cubrir tu boca con un pañuelo o al menos con la mano. Es realmente molesto compartir tus fluidos con los demás
  • Por la misma razón evita limpiar tu nariz dentro del ascensor
  • Prescinde del contacto visual con las demás personas, es señal de que estás invadiendo su espacio personal
  • No es menos importante que empleemos la amabilidad y la sonrisa a la hora de dejar claras nuestras intenciones de entrar o abandonar el ascensor

 

“Recuerda siempre que tus buenas maneras y tu educación  dicen mucho ti y de la huella que vas dejando. Todo forma parte de tu marca personal. Cuida tus formas porque todo comunica”

 

En esta infografía podemos resumir los puntos de los que hemos hablado con anterioridad

10 Tips de Protocolo en el Ascensor

 

¿Habéis vivido situaciones incómodas en ascensores? ¿Qué podemos hacer para evitarlas? Espero vuestras aportaciones

Si has llegado hasta aquí ¡Gracias por leerme! Ha llegado el momento de tomar un pequeño descanso veraniego en el que recargar pilas y pensar nuevas ideas y aportes. Os deseo feliz verano a todos. ¡Espero contar con vosotros a la vuelta!

Post publicado previamente en MEDIUM