Actualmente la tecnología nos ayuda a mantener el contacto con nuestros clientes, socios o amigos independientemente del lugar en que se encuentren y es frecuente mantener reuniones de negocios fuera de las salas de juntas. Sin embargo, el trato personal en una comida de negocios es una de las mejores formas de conectarte con tus clientes y generar su confianza para cerrar una negociación o un contrato. Existe la ventaja adicional, de permitir llevar a cabo una reunión sin ocupar otros momentos productivos en la agenda de trabajo.  Y en este tipo de reuniones hemos  de seguir unas normas de protocolo que nos facilitan llevar a buen término nuestrs reunión.

Es de gran importancia lograr un ambiente agradable y propicio para discutir las condiciones generales del negocio y algún otro tema de interés adicional. La forma de desenvolverte, tu comportamiento, comunicación e imagen van a decir mucho de ti, por lo tanto, es muy importante que esto te favorezca para mejorar tu imagen o la de tu empresa ante tu cliente.

Todos, en alguna ocasión, hemos tenido que asistir a este tipo de reuniones y nos han asaltado a veces las dudas, por lo que no está demás conocer cuáles son las reglas de etiqueta y protocolo que pueden hacer progresar positivamente la negociación y los aspectos más importantes en los cuales hay que poner especial cuidado.

Considera los siguientes puntos que pueden ayudarte a cerrar tratos, negociaciones o contratos en comidas de negocios:

  • La puntualidad

La puntualidad es respeto a uno mismo y a los demás. ¿Qué piensas tú cuando alguien no cumple con la puntualidad? Es una falta de cortesía, de educación, de valores y buenas maneras. Si quieres que los demás tengan una buena percepción de ti, la puntualidad es una exigencia. Tu puntualidad hace que proyectes seriedad, confianza y profesionalidad. Llegar tarde a una comida de negocios o a cualquier cita puede acabar de entrada con tu imagen.  Recuerda que:

 

“La puntualidad es el alma de los negocios. Thomas Chandler Haliburton”

 

  • Elige con cuidado y detalle el lugar de la reunión.

Si tú eres el encargado de elegir el lugar donde se desarrollará la comida de negocios, debes considerar que éste será la cara de tu empresa o de ti, por lo tanto debes elegirlo con mucho detenimiento teniendo en cuenta lo que quieres proyectar: sencillez, lujo, modernidad, austeridad. No es recomendable seleccionar un restaurante nuevo ya que desconoces los platos, la ubicación, el servicio y si la experiencia es mala, te puedes imaginar lo que dará a pensar a tu cliente. Es todo un detalle que, antes de elegir el restaurante, preguntes si la otra persona tiene alguna restricción dietética (si tu cliente es vegetariano, no selecciones un restaurante de carnes). Lo mejor es escoger un lugar al que vayas seguido y donde te conozcan y sepas que te ofrecen un excelente servicio.

  • Piensa muy bien tu conversación.

Lo que comunicas es crucial. Seamos prudentes independientemente del tipo de acto al que tengamos que asistir. Existen temas de conversación que debemos evitar en la mesa y todavía más teniendo en cuenta que son personas con las que solo tenemos relaciones de negocios. Cuando iniciemos la comida, lo mejor es hablar sobre temas que ayuden a romper el hielo: diferentes culturas, globalización, tiempo, mascotas, viajes. La vida personal de las personas con quienes negociamos no es el motivo por el que se lleva a cabo la reunión. Es el momento de aprovechar para desarrollar la relación, y además para hablar de negocios. La negociación propiamente dicha,  es conveniente que tenga lugar antes de los postres.

  • Es hora de pedir, ¿cómo lo hago?

Aunque no lo creas, qué pides y cómo lo haces, va a decir mucho de ti y de tu estilo. No te muestres indeciso a la hora de pedir, pues no proyectarás una buena imagen. En una comida de negocios siempre va a pedir primero el invitado, así que si tú eres el anfitrión, has de ceder y dejar que pida sus bebidas y alimentos. Ten en cuenta que el alcohol es un tema delicado. La clave es la moderación. Tu invitado no debe sentirse violento. Sobra decir que, como la intención es conversar, lo mejor es pedir platos que sean fáciles de degustar.

  • No incurras en fallos de etiqueta

Sobra decir que los buenos modales son básicos en este contexto. Eres una persona educada y con formación, por lo tanto no mastiques con la boca abierta, usa la servilleta y los cubiertos adecuadamente, no des mordiscos al pan. Otro gran detalle será que no estés constantemente mirando a tu móvil para ver las notificaciones. Tu invitado o cliente requiere tu atención prioritaria y el móvil no es un cubierto más.

  • El momento de pagar la cuenta

Uno de los temas más complicados, es el de pagar la cuenta. Evita ‘pelear’ por la cuenta. La persona que está interesada en establecer un vínculo laboral es la que debe pagar. Si estamos en un restaurante de nuestra confianza lo mejor es que nos envíen la factura o lo carguen a nuestra cuenta. Si no, es preferible realizar el pago con tarjeta de crédito y ser discretos y sin aspavientos.

  • Agradecimientos y despedidas

Debes agradecer la presencia de tu invitado o cliente y no parecer impaciente o desconcertado para lograr tu negociación. Despídete con frases adecuadas como: “Un gusto haber tenido esta reunión” “Ha sido un placer poder conocerte mejor”.  Si es posible, haz un seguimiento mediante correo electrónico o llamada unos días después para asegurarte de cómo evoluciona tu negociación.

Ya ves que la comida de negocios es fundamental para establecer relaciones y negociaciones así que anímate y ¡finaliza tu negociación! ¿Qué más puntos clave se te ocurren? Me gustaría conocer tu opinión

Si has llegado hasta aquí ¡Gracias por leerme!