Las reuniones de negocios pueden abarcar un rango muy extenso, desde una simple charla informal entre dos personas a una presentación formal con muchos participantes.

Nos reunimos con socios de negocios para discutir las oportunidades actuales y futuras, para resolver los problemas, con personas de nuestro equipo para discutir estrategias, tácticas y planes de acción, y como no, con clientes y proveedores, entre otros. También lo hacemos con amigos para planear salidas, vacaciones e incrementar nuestro de círculo de amistad.

El punto más importante para tener en cuenta para una reunión exitosa de trabajo, es estar bien preparado, no tener miedo de participar y ser proactivo.

Para prepararnos bien debemos considerar estas cuestiones básicas:

Objetivo de la reunión: ¿qué quieres conseguir en esa reunión?

Participantes: ¿Quiénes y por qué estarán en la reunión?

Programa: ¿Qué se discutirá y/o decidirá en la reunión?

Documentación: ¿Qué documentos o información debes llevar a la reunión?

Escenario: ¿Dónde será la reunión? Es fundamental para conocer la formalidad de la reunión.

Lo importante es la calidad, no la duración ni la frecuencia. Una reunión bien planeada y ejecutada da más resultado que algo improvisado en el último momento.