El saludo, tu primer impacto

por | abr 5, 2017 | Comunicación, Imagen Personal, Marca personal, personal branding, protocolo | 0 Comentarios

Lo primero que comunicamos a los demás se transmite a través del saludo. Un apretón de manos, uno o dos besos, una inclinación, reverencia, … En un solo gesto decimos mucho de nosotros mismos, transmitimos quienes somos, lo que nos importa la persona a la que saludamos y hasta si somos alguien de fiar.

Acaba de finalizar el III Congreso Internacional de Protocolo que se ha celebrado en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional a Distancia, allí nos hemos reunido muchos especialistas en protocolo procedentes de todas las partes del mundo y ha sido, como siempre, enriquecedor y curioso cómo, dependiendo de nuestro país y cultura, saludamos de manera distinta.

En este blog he insistido en la importancia que se merece el saludo, frente a la efusividad de los latinos y españoles, sorprende la contención de los ciudadanos anglosajones, el ceremonial de los asiáticos y árabes, así como las particularidades de etnias y pueblos que nos son más desconocidos. Pero absolutamente todos prestan atención a ese primer impacto que dejamos en los demás cuando saludamos.

La mano, tu yo más inmediato

Seguro sabes que la mano, saludo estandarizado a nivel internacional, debe de darse de manera firme y breve. Atrás quedó la languidez de la damas a la hora de ofrecer la mano, o el ya casi en total desuso besamanos. Y por supuesto nada de manos sudorosas, enguantadas, congeladas o mal olientes. Los fumadores suelen no darse cuenta pero dejan un desagradable olor a nicotina en la mano de la otra persona

El besamanos, un saludo en desuso

Por cierto, si el besamanos está bien hecho (no se debe nunca besar el dorso, solo hacer el ademán) resulta sorprendente y hasta halagador. Si eres un caballero que quiere impresionar, inténtalo y ya me comentarás los resultados.

Junto con el apretón (sin pasarse por favor y menos cuando se llevan anillos) soy una fiel defensora de establecer contacto visual acompañado de una sonrisa. Sin embargo para los países orientales el mirar a los ojos de manera más o menos intensa puede resultar incómodo y hasta invasivo. No obstante, es imprescindible saludar mirando a los ojos de la otra persona de manera amable.

Besos sí, pero ¿cuándo?

Los latinos somos bastante besucones, sobre todo cuando se trata de saludar a una bella señorita. Por favor señores, esperen que sea ella la que haga la intención de acercar su mejilla a la suya, no se abalancen y por supuesto nada de estampar un sonoro beso. Al igual que en el besamanos, el contacto es prácticamente inexistente, solo el gesto.

En el congreso me comentaba divertida una ponente como hay ocasiones que ofrece la mano para saludar y algún caballero, poco ducho en protocolo, aprovecha para tirar del brazo y todo lo que viene detrás y estamparle un beso en la cara.

El beso, como el amistoso gesto de palmear las espaldas o los abrazos se deben destinar solo a aquellas personas con las que nos une una estrecha relación de amistad y afecto. Intentemos evitarlos en el primer contacto.

saludo besos

Caso distinto es el de las mujeres donde está más extendido uno o dos besos, dependiendo si  estamos en España o Latinoamérica. Cuántas veces me he quedado congelada después del primer beso al no recordar que en América se da solo uno para turbación de mi interlocutora.

No invadas espacio

Si hablamos de saludos internacionales, debemos andar con cuidado con el contacto físico, hay países, sobre todo los orientales y los musulmanes entre sexos, que encuentran muy desagradable un, para ellos, exceso de acercamiento. Apretar el brazo, pegarse demasiado al hablar, retener demasiado tiempo la mano, golpecitos en el hombro,… pueden llevar al traste nuestra primera impresión y hacernos parecer unos patanes.

En resumen, cuando saludamos estamos emitiendo multitud de mensajes que de modo subconsciente se imprimen en la persona que recibe nuestro saludo. Merece la pena que cuidemos esos detalles pues queremos dar una inmejorable primera impresión ¿verdad?

¿Te ha ocurrido alguna anécdota curiosa a la hora de saludar? ¿Conoces otros aspectos relacionados con este acto? Deja tus comentarios, nos van a gustar y enriquecer a todos.

Más sobre saludos, presentaciones y otros errores que solemos cometer los encontrarás en mi ebook gratuito que te puedes descargar en el siguiente enlace:

“Los 5 errores más frecuentes en Protocolo”

¡Felices y prometedores saludos!