Los principales líderes europeos conocen la importancia del estilo y la elegancia para la efectividad de la transmisión de su mensaje y aceptan la colaboración de los expertos en telegenia y asesores de marketing político, para que su imagen sea retenida en la memoria de sus espectadores.
 
Ideal.es / El presidente francés, Nicolas Sarkozy / Reuters

Ideal.es / El presidente francés, Nicolas Sarkozy / Reuters

El Presidente francés tiene una corta estatura y es de contextura un poco ancha, sin embargo ha conseguido un estilo característico, con una imagen de sobriedad y elegancia, a través de la constancia en el uso de colores y el corte clásico que es muy fácil de recordar.

Su elección de trajes clásicos, de corte perfecto, siempre en color azul oscuro o negro, de abotonadura simple, acompañado de corbatas oscuras y camisas en color blanco o azul pálido, consigue alargar ópticamente su figura.

También le hemos visto vestir trajes con raya diplomática, que es otro truco eficaz para conseguir unos cuantos centímetros, así como las solapas de su chaqueta, que son algo más estrechas para compensar sus facciones un poco alargadas.

Apelando a estos recursos logró ser elegido por la revista Vanity Fair como uno de los hombres más elegantes del año 2007.