Es realmente impresionante, descubrir que una fibra tan delicada, ligera y cara, tenga unos orígenes tan humildes.

Este se encuentra, en las solitarias y aisladas poblaciones locales de las montañas Tibetanas, en la vertiente sur del Himalaya, en la región de Xinjiang, China. Latitudes  con temperaturas bajo cero donde tiene su origen la Cabra de Cachemira.

El mejor cachemir está elaborado solo con las hebras más blancas, más largas y más finas de la zona  inferior del animal, mientras que el de menor calidad puede ser del pelo más corto y más grueso de la parte trasera de la cabra.  Los de baja calidad, usan pelo corto y  no peinado o bien mezclando las fibras con pelo de conejo o de yak.

Como detalle curioso,  la fibra es previamente lavada y peinada para mejorar al máximo la suavidad y garantizar hilados libres de impurezas y otras imperfecciones.

Si tienes que enfrentarte a la elección, entre varias prendas, complementos o tejidos en Cachemir, revisa estas sugerencias.

Observa la tensión del tejido, si estiras un sector este debería volver inmediatamente a su forma original.

Si miras el tejido a través de una luz,  no deberías verla. El mejor cachemir está hecho con las fibras más finas, pero tiene una gran densidad.

Examina la superficie, una gran  vellosidad indica que fue hilado con fibras cortas y débiles,  con el tiempo formará bolitas casi con seguridad.

Desconfía también de un exceso de suavidad, si es demasiado suave y sedoso se deformará fácilmente, el mejor cachemir puede ser menos suave, pero se ablandará con el uso y el lavado a mano, mejorando su aspecto con el paso del tiempo.

Aunque el cachemir de menor calidad pueda verse bien, es muy probable que se  apelmace rápidamente o termine perdiendo pelo.

¿Has podido tocar y acariciar un abrigo de Cachemir? ¿Que sensaciones te ha trasmitido la fibra?