Los hombres necesitamos adaptar nuestro vestuario o estilo de vestir a las circunstancias de nuestra vida y entorno laboral.

Tradicionalmente no se imaginaba que la Americana de un traje, pudiera quitarse durante las horas de trabajo  o comida. De igual forma, todo  hombre que quisiera aparecer elegante e impoluto, forzosamente debía presentarse con  cuellos y puños impecables en las camisas.

El conjunto, se completaba con medias largas, para evitar mostrar las piernas desnudas, cuello bien cerrado y  corbata ajustada.

Hoy en día, si un hombre trabaja en una oficina con traje, casi de inmediato, se quita la americana,  resulta poco confortable trabajar todo el día frente al ordenador con esta prenda. De este modo,  circulan por las oficinas, hombres con la camisa formando un globo sobre la cintura del pantalón, rayas de plancha en las mangas, corbatas  flameando a lo loco y desabrochado el botón del cuello.

Soy de la opinión, que cada uno es libre para vestirse como lo desee. Lamentablemente, hay muchos hombres, que siguiendo este patrón, jamas lograrán sacarse todo el partido que podrían llegar a  desarrollar, haciendo un flaco favor a su «Marca Personal».

Si se estas obligado a vestir correctamente en la empresa, no puedes estar pensando,  que lo que llevas es un  disfraz. Se es un profesional completo o no.

Siempre insisto en que  el traje mejora la apariencia de la inmensa mayoría de los  hombres, puesto que bien cosido y ajustado, es capaz de  ocultar incluso cinturas y barrigas prominentes.

Afortunadamente regresa a nuestro armario, una de los mejores aliados que un hombre puede tener, el chaleco.

Si sueles ser de aquellos que gusta trabajar sin Americana,  usar  traje de tres piezas  durante los meses frios, te permitirá perfectamente, adaptar a tu comodidad, la exigencia de elegancia que tu lugar en la empresa requiere.

Definitivamente el chaleco, es una opción ganadora,  acentúa la figura de manera similar a la chaqueta, manteniendo  el efecto óptico de alargamiento que ofrece el pantalón,  sin romperlo con el fondo de la camisa.

Esta pieza aporta una sensación de hombre cuidado en los detalles, ofrece mas elegancia incluso que un simple traje y te permite tener mucha mayor libertad sin perder un ápice de estilo.

Es cómodo y práctico, por que además mantiene la camisa y la corbata en su lugar. Si a esto le sumas unas bien seleccionadas  rayas verticales, este simple gesto colaborará a  estilizar tu silueta.

Ultima reflexión, si en las ceremonias, cuando vas a comprar tu traje de novio o padrino, lo primero que solicitas es chaleco, ¿es o no un detalle de máxima elegancia?.

¿ Alguien da más? ¿Te has visto alguna vez con chaleco?