Si las cosas no funcionan de la forma en la que deseamos en nuestras vidas, si las dificultades del día a día nos deprimen, si las obligaciones nos saturan, ha llegado el momento de empezar a actuar de forma diferente y hacer que las cosas cambien.

Suele suceder que en situaciones complicadas o momentos en los que tenemos dudas, prefiramos quedarnos como estamos y no introducir cambios que nos desestabilicen o nos hagan salir de la mal llamada “Zona de Confort”.

Pues nada más lejos de realidad. Quedar en un compás de espera y creer que algo cambiará sin hacer nada,  a lo único que nos llevará es: a paralizar cualquier acción, a sentirnos frustrados por no conseguir lo que deseamos y a sentirnos mal con nosotros mismos.

Ante esto tenemos dos opciones: seguir lamentándonos y esperar a que las cosas cambien o empezar a hacer cosas que nos ayuden a avanzar.

Si has decidido dar un vuelco a tu vida, yo te sugiero que empieces por preguntarte qué quieres hacer, qué te motiva más, qué cosas debes cambiar o qué vas a empezar a hacer para que todo cambie.

Con las respuestas que generes habrás conseguido algo muy importante, saber a dónde quieres ir y empezar a dar los primeros pasos para alcanzar los cambios necesarios. Yo siempre digo que: “Si no sabes a dónde te diriges, jamás llegarás al lugar que deseas”.