Elegir un perfume que se adapte a nuestra personalidad y estilo es una tarea delicada, y las mejores horas para hacerlo son las primeras de la mañana, cuando el olfato no se ha saturado de aromas y podrás distinguir mejor sus fragancias.

Una forma práctica es aplicar una pequeña cantidad en una tira de cartón y olerlo en el momento de aplicarlo, repitiéndolo con otro perfumes, aunque lo mejor es probarlo sobre la propia piel. Muchas perfumerías ofrecen granos de café para descongestionar el sentido del olfato de tantos aromas concentrados en tan poco tiempo. Lo ideal es seleccionar dos o tres perfumes y volver otro día para seguir probando.

Para saber cómo interacciona la fragancia con tu piel, aplica un poco en la muñeca y espera unos instantes a que se caliente con tu cuerpo. La mejor manera es olerlo transcurridos unos minutos y volver a hacerlo pasada una hora, para ver cómo reacciona con tu PH y apreciar el aroma tal y como será cuando lo lleves.

Deja el perfume sobre tu piel, no lo frotes, para no marear el perfume haciéndole perder parte de sus cualidades. Si el día es húmedo deberás poner menos cantidad, y si es un perfume, al llevar mayor carga aromática, deberás usar menos cantidad que con un eau de parfum o de toilette.

Como te hemos comentado, no conviene probar más de 3 perfumes por vez, para evitar que los olores se mezclen y no vaporices más de una fragancia en la piel.

Otro detalle a tener cuenta cuando vayas a elegir tu perfume, es saber en qué momentos y situaciones lo utilizarás, porque difiere si lo vas a usar para tu jornada laboral, una noche romántica o una salida informal.