Si estás buscando vestir de la manera más adecuada déjame que te cuente tres secretos que te ayudarán en la toma de decisión.

  • El primero es que ir a la moda no es una garantía de belleza y elegancia.
  • El segundo, es que lo clásico tampoco tiene ese privilegio. Algo anticuado no tiene por qué ser clásico o elegante, ya que la elegancia siempre tiene un toque de vanguardismo.
  • El tercero es que la ropa ostentosa no ayuda al hombre a ser más elegante.

Cuando quieras sentirte y ser elegante debes tener en cuenta dos criterios que te ayudarán conseguirlos: la discreción y sencillez, que siempre son mejor percibidos que la exageración y la ostentación.

La elegancia se crea entorno a un sello personal, a un estilo particular en el que puede estar presente la moda, las tendencias, pero de forma discreta. Debes evitar los estereotipos, lo muy común o popular, porque siempre despersonalizan y dejarte aconsejar por profesionales que te indiquen qué es lo que más te favorece y mejor te sienta..

El buen gusto y las posibilidades económicas son términos independientes. Hay hombres que con poco presupuesto logran un aspecto mucho más elegante que otros que se gastan más, porque saben combinar las prendas que más favorecen su imagen, su estilo personal.

Un consejo cuando vayas a elegir un traje o cualquier otro tipo de ropa es que es preferible elegir diferentes prendas que se puedan combinar pero de buena calidad, que muchas y de peores características.

Un buen traje con una excelente camisa puede cambiar tu aspecto físico, y parecerá que te pones cada día uno diferente, simplemente, combinando colores de diferentes camisas y corbatas. Juega con estos importantes complementos de moda que te ofrecerán cada día un aspecto diferente.

Gabrielle Coco Chanel decía que: La elegancia es eterna mientras que la moda es pasajera”.