Como seguro que ya conocerás, la mejor forma de abrigarse es superponer varias capas de prendas relativamente finas. Esto te ayudará de forma sencilla a ajustar la temperatura de tu cuerpo, agregando o quitando capas.

El algodón, la lana o la seda te mantienen tibio si estás quieto, pero al moverte, la transpiración se queda atrapada en las fibras naturales y la tela se queda húmeda y fría sobre tu piel, lo que aumentará tu sensación de frio. Lo bueno es que existen tejidos sintéticos de alta tecnología que repelen la humedad y el frio, permaneciendo el cuerpo resistente a los elementos ambientales.

Aquí tienes algunas recomendaciones para abrigarte y protegerte del frio cuando realices alguna actividad al aire libre:

  • La capa base debe estar formada por tejidos como el Capilene, Thermax o Prolite, que disipan rápidamente la humedad.
  • La capa intermedia tiene que servir para conservar el calor corporal. Encontrarás en el mercado prendas fabricadas con tejidos como el Polartec, Primaloft, Thermolite, o Thinsulate.
  • La capa exterior tiene que servirte para que te protejas de la lluvia, el viento o la nieve. Tiene que ser de tejidos que permitan la respiración y ventilación, además de estar recubiertas de una capa impermeable que repela el agua, como por ejemplo el Gore-tex o MFT.
  • Todas las capas deben estar suficientemente sueltas para que puedas moverte con comodidad y sentirte confortable.
  • El 30% del calor corporal se disipa por la cabeza, así no olvides utilizar un gorro apropiado, que te cubra también las orejas.
  • Protege tus manos con unos buenos guantes. Encontrarás en el mercado una gran variedad fabricados con los tejidos que te hemos comentado.