He de decir que me gusta mucho estudiar la comunicación y los que nos transmiten los gestos de las personas con las que nos relacionamos, bien sea en el ámbito de los negocios o en el personal. El tema que os quiero compartir en el post de hoy, está muy relacionado con dos situaciones que me han sucedido hace poco. En la primera de ellas, comiendo con una colaboradora de trabajo, tuvimos la ocasión de encontrarnos con un antiguo amigo y compañero de estudios que había creado una empresa de coaching y trabajaba dando clase en una universidad importante (no facilitaremos nombres para evitar ser reconocido). Nos explicó su proyecto haciendo un impecable “elevator pitch” pero con las manos en los bolsillos que luego sacó para entregarnos una tarjeta. ¿Qué nos transmitió en ese momento? No existía concordancia entre gestos y discurso, las manos no daban énfasis a sus palabras y parece que tenía prisa y nos estaba hablando por compromiso, sin interés.

En la siguiente ocasión, tuve la oportunidad de asistir a una ponencia en el que el tema me interesaba muchísimo y lo que se expuso estaba bien estructurado y visualmente muy atractivo. El ponente prácticamente no se movió y las manos no fueron su punto fuerte, con lo que, al final, la ponencia acabó convirtiéndose en algo monótono y aburrido.

No sé si esto os ha ocurrido, si habéis tenido que dar una presentación, en una reunión de negocios, o videoconferencia, ¿sabíais dónde poner las manos? A menudo no le damos demasiada importancia a nuestras manos, sin embargo son un componente fundamental en nuestra comunicación no verbal. ¿Os habéis fijado en que los grandes oradores y líderes refuerzan su mensaje con las manos?

La mayor parte de nosotros estamos pendientes del tema que queremos comunicar y no somos conscientes de los movimientos de nuestras manos cuando tenemos una exposición importante. ¿Habéis oído la expresión “hablar con las manos”?  Si reforzamos con gestos adecuados una frase, conseguiremos que nuestro mensaje sea mucho más persuasivo y comprensible.

“Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos” Indira Gandhi

Nuestro primer contacto con las manos es el saludo, el apretón de manos, en el que ya estamos mostrando fortaleza y confianza. Si queremos convencer a nuestra audiencia, bien para manifestar nuestros conocimientos en un determinado tema, para cerrar un negocio o mostrar nuestras cualidades como líderes, hemos de lograr sincronizar el discurso, el movimiento del cuerpo y lo que hacemos con las manos  sólo así podremos lograr en nuestros interlocutores confianza, credibilidad y comprensión.

Cuando preparamos una presentación, ensayamos y repetimos en numerosas ocasiones nuestra comunicación para no dejar nada al azar, entonces ¿por qué no hacer lo mismo y potenciar el mensaje con nuestras manos?

Las manos delatan completamente nuestros sentimientos y percepción acerca del tema o la persona con la que estamos interactuando, al hablar reflejamos y enviamos miles de señales y mensajes a través de nuestro cuerpo.

Existen muchísimos gestos de nuestras manos que vemos a diario y que nos transmiten y comunican distintos estados de ánimo: puños cerrados que indican enfado e ira, manos en los bolsillos que indican indiferencia y mala educación, apoyar la cabeza en las manos manifiesta estar aburrido, tamborilear los dedos en una mesa indica impaciencia, frotarse las manos expresa que estás deseando terminar con la reunión y así muchos más que podríamos seguir enumerando.

Dicho esto te preguntarás, ¿cuáles son los gestos de las manos más usados por grandes oradores, políticos y empresarios, esos que te harán proyectar la imagen profesional deseada y hacer que tus presentaciones tengan un gran impacto en tu audiencia?

Hoy en el Blog Elegancia 2.0 me gustaría compartir con vosotros los gestos de las manos que en mi opinión considero más importantes. Como en todas las cosas, la moderación es necesaria, deben utilizarse de manera natural y no excesivamente. Recuerda que los gestos que hagamos son como los efectos especiales de la presentación.

1.  Las palmas de las manos hacia arriba

Con este gesto buscamos lograr cercanía, demostrar honestidad y mostrar transparencia a nuestra audiencia. Con una velocidad media, levanta una o ambas manos hacia delante más o menos a la altura de los hombros y con el pulgar ligeramente hacia arriba, mantenlas unos segundos y luego regrésalas cerca de tu cuerpo.

2.  Las palmas de las manos en reversa

Este gesto viene a tener el significado de querer abrazar a tu audiencia, aproximarla más cerca de ti, para que apoye tu punto de vista, se contagie de la pasión que tú mismo sientes. Tienes que levantar una o ambas manos, proyectarlas hacia adelante y volverlas hacia tu torso, acercándolas hacia el corazón. Este gesto es mucho más efectivo si comienzas con la mano izquierda que con la derecha. ¿Por qué? Porque con la mano izquierda puedo transmitir mayor cantidad de emociones. Lo ideal será que por este orden acerques ambas manos. Con esto logramos emotividad y cercanía en la presentación.

3.  La Palma Lateral.

Puedes pensar que se trata de un golpe de Kung Fu, al contrario, la palma lateral no es nada violento o agresivo. Podemos decir sin duda que uno de los gestos más persuasivos que existen. Se trata de levantar las manos de manera lateral con el propósito de subirlas y bajarlas como un saludo solitario. Si queremos comunicar flexibilidad y disposición al trabajo en equipo lo haremos con los dedos separados, o si lo realizamos con los dedos juntos denotando dirección y autoafirmación.

4.  Manos entrelazadas, el gesto de entrelazamiento

Este gesto es muy importante si tienes que negociar o bien te dedicas a la mediación. Las manos se entrelazan con las palmas estiradas y los dedos estirados, en señal de unión de dos posturas opuestas. Con este gesto de las manos hemos negociado de manera ganar-ganar. Para que generes mayor impacto, no pierdas nunca el contacto visual con tu audiencia.

5.  Manos en forma de pinza

Con la pinza parece que tu mano toma con suavidad un objeto imaginario entre el pulgar y el dedo índice. La pinza se usa para denotar precisión y exactitud. Cuando haces la pinza cerca de tu cuerpo expresas la pequeñez de algo. En el caso de que la pinza la realices más lejos de tu cuerpo denotará esa exactitud o precisión que necesitamos.

6.  Posición de las manos en forma de Garra

En la garra tus manos están agarrando fuertemente una pelota de tenis. Si tienes que gesticular con la Garra demuestras a tu audiencia que el tema del que hablas casi escapa por momentos a tu dominio, poder. Literalmente estás luchando por asirte de él y dominarlo. Tiene un efecto dramático, haz que tu público comparta esa lucha, esa pugna de poder y la hagan suya.

7.  Finalmente, el puño

Cuando ya tienes dominada a tu audiencia, al borde de su asiento con la Garra, es momento de utilizar tu gesto más impactante: el Puño. Este gesto es universal, prácticamente inconfundible en cualquier cultura; es la expresión máxima del poder, determinación. Combinado con tus movimientos, con palabras enérgicas y adecuadas es el colofón final de tu presentación.

Por último no te olvides estudiar el lugar donde vas a ofrecer la presentación, en caso de ser otro país, asegúrate de saber sus costumbres y significado del lenguaje no verbal, puede que existan gestos que no sea conveniente utilizar. Así evitarás cometer errores.

Recuerda como bien dice la frase:

“Todos los hombres que primero tocan con la palabra, después llegan más lejos con las manos”.  Antonio Skármeta

Así que, no te cruces de brazos y ¡manos a la obra! ¿Alguna vez has utilizados estos gestos? ¿Cómo podrían beneficiarte? Me gustaría conocer tu opinión

Si has llegado hasta aquí ¡Gracias por leerme!